Versículo para hoy:
jueves, 26 de diciembre de 2019
26 de diciembre - TÓMALA Y CRECE
Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea la gloria ahora y para siempre! Amén. 2 Pedro 3:18.
¿Cómo se obtiene la vida eterna? Bueno, se aferra mediante la fe en Jesucristo. Confiar en el Señor Jesucristo es algo muy sencillo y no obstante, es la única manera de obtener la vida eterna. Jesús dice: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?» (Juan 11:25-26). Mediante la fe acabamos con toda la confianza que pueda venir de uno mismo y nos apoyamos por completo en la completa expiación que hizo el Señor Jesús, a quien Dios envió como propiciación: es así que podemos recobrar la vida. La fe y la nueva vida van juntas y nunca se pueden dividir.
Esta vida, una vez que se comienza a vivir, se ejercita con acciones santas. Día en día nos aferramos a la vida eterna al ejercitarnos en la piedad mediante obras de santidad y de bondad. Deja que tu vida sea de oración y alabanza porque estas son el aliento de la nueva vida. Todavía tenemos la vida animal y mental pero estas deben ser solo los atrios exteriores de nuestro ser: nuestra vida más íntima debe ser espiritual y completamente consagrada a Dios. Que de ahora en adelante la devoción sea tu respiración, la fe el latido de tu corazón la meditación tu alimento, el auto examen tu aseo y la santidad tu andar.
Al aferrarte a esta, recuerda que el crecimiento la aumenta. Con todo fervor obtén más y más de esta. No tengas miedo de tener demasiada vida espiritual. Aférrate a ella porque Cristo no solo vino para que tuviéramos vida sino para que la tuviéramos de manera abundante.
A través de la Biblia en un año: Hageo 1-2
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
miércoles, 25 de diciembre de 2019
25 de diciembre - DIOS CON NOSOTROS
Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emanuel. Isaías 7:14.
«Dios con nosotros»: él no ha perdido ese nombre. Jesús tuvo ese nombre en la tierra y lo tiene ahora en el cielo. Él es ahora «Dios con nosotros». Creyente, él es Dios contigo, para protegerte; tú no estás solo porque el Salvador está contigo. Colócame en el desierto donde no crece la vegetación y todavía puedo decir: «Dios con nosotros». Colócame en el océano tempestuoso y deja que mi barco baile perdidamente en las olas y todavía diré: «Emanuel, Dios con nosotros». Súbeme en un rayo de sol y déjame volar más allá del mar occidental y todavía diré: «Dios con nosotros». Deja que mi cuerpo se zambulla en las profundidades del océano y déjame esconderme en sus cavernas y no obstante, como hijo de Dios, yo podría decir: «Dios con nosotros». Sí, y en la tumba, durmiendo allí en corrupción, todavía puedo ver las huellas de Jesús, él anduvo por el camino de todo su pueblo y todavía su nombre es «Dios con nosotros».
Pero para conocer este nombre más dulcemente, debes conocerlo mediante la enseñanza del Espíritu Santo. ¿Ha estado Dios con nosotros esta mañana? ¿De qué vale venir a la capilla si Dios no está aquí? Lo mismo sería quedarnos en casa si no tenemos visitas de Jesucristo, y sin dudas podemos venir, y venir y venir con regularidad cada vez que esa puerta gira sobre sus bisagras. Es inútil a menos que esté «Dios con nosotros» mediante la influencia del Espíritu Santo. A menos que el Espíritu Santo tome las cosas de Cristo y las aplique a nuestro corazón, no será «Dios con nosotros».
A través de la Biblia en un año: Sofonías 1-3
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
martes, 24 de diciembre de 2019
24 de diciembre - ÉL VINO
Así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Mateo 20:28.
El Hijo del Hombre vino. Una diligencia extraña y única así como la persona bendita que la realizó. De manera que para venir él se rebajó del trono más alto en gloria hasta el pesebre en Belén y lo hizo de manera voluntaria. Para nosotros es como si nos hubieran lanzado a un escenario de acción, no es por nuestra voluntad que hemos venido a vivir en esta tierra. Pero Jesús no tenía necesidad de nacer de la virgen. Fue su propio consentimiento, su elección, su fuerte deseo, lo que lo hizo asumir nuestra naturaleza, de la simiente de Abraham. Él vino voluntariamente en una misión de misericordia para con los hijos de los hombres. Piensa en esto durante un momento y deja que penetre en tu mente: aquel que era Rey de Reyes y Señor de Señores, el Dios Poderoso, el Padre Eterno, el Príncipe de Paz, voluntaria y alegremente descendió a morar entre los hijos de los hombres, compartir sus penas, llevar sus pecados y darse a sí mismo en sacrificio por ellos, la víctima inocente de la intolerable culpa de los hombres.
A través de la Biblia en un año: Habacuc 1-3
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
lunes, 23 de diciembre de 2019
23 de diciembre - UNA MISIÓN SANTA
Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19:10.
A Jesús no se le conocía originalmente como «el hijo del hombre» sino como «el Hijo de Dios». Antes de todos los mundos, él moraba en el seno del Padre y «no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse» (Filipenses 2:6). Sino que para redimir a los hombres, el hijo del Altísimo se convirtió en el «Hijo del Hombre». Nació de una virgen y con el nacimiento él heredó las dolencias inocentes de nuestra naturaleza y llevó los sufrimientos que conllevan a esas dolencias. Además llevó sobre sí nuestro pecado y su penalidad y por tanto murió en la cruz. En todos los aspectos fue hecho igual a sus hermanos. Él no podía ser el pastor de los hombres sin hacerse igual a ellos, y por lo tanto el Verbo consintió en hacerse carne. ¡Mira el estupendo milagro de la encarnación! Nada puede exceder a este milagro: ¡Emanuel, Dios con nosotros! «Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!» (Filipenses 2:8). Oh, perdido, tú que estás consciente de tu pérdida, anímate hoy cuando el nombre de Jesús se pronuncie en tu presencia: él es Dios, pero es hombre y como Dios-y-hombre él salva a su pueblo de sus pecados.
A través de la Biblia en un año: Nahúm 1-3
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
domingo, 22 de diciembre de 2019
22 de diciembre - INCLÍNATE DELANTE DE ÉL
Después que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios procedentes del Oriente. -¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? -preguntaron-. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo. Mateo 2:1-2.
Mi profundo deseo es que todos rindamos homenaje a aquel de quien cantamos: «Un niño nos es nacido, hijo nos ha sido dado». Que aquellos de nosotros que han adorado durante mucho tiempo adoren con una reverencia nueva y más humilde y con amor más intenso. Y quiera Dios, ay, sí, ¡que lo quiera!, que algunos que están lejos de él espiritualmente, así como lo estaban los magos de manera física, puedan venir hoy y preguntar: «¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? Hemos venido a adorarlo». Que los pies que se han acostumbrado a las sendas anchas pero que no están acostumbrados al camino estrecho busquen en este día ver a Jesús e inclinarse delante de él con todo su corazón y encuentren en él salvación. Estos hombres sabios vinieron naturalmente, atravesando el desierto; vengamos espiritualmente, dejando nuestros pecados. Estos fueron guiados por una estrella, que la fe en el divino Espíritu nos guíe a nosotros, mediante la enseñanza de su Palabra y todas esas luces benditas que el Señor utiliza para llevar a los hombres a sí. Solo que vayamos a Jesús. Fue bueno ir donde el bebé Jesús, guiados por los débiles rayos de una estrella; descubrirás que es incluso más bienaventurado venir a él ahora que está exaltado en los cielos y mediante su propia luz revela su perfecta gloria. No te demores porque hoy él clama: «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso» (Mateo 11:28).
A través de la Biblia en un año: Miqueas 4-7
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
sábado, 21 de diciembre de 2019
21 de diciembre - BENDITO ADVENIMIENTO
Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Lucas 2:11-12.
Mira la gloria de nuestro Señor Jesucristo, ¡incluso en su estado de humillación! Nació de padres humildes que lo acostaron en un pesebre y lo envolvieron en pañales y, sin embargo, se conmocionaron los principados y los poderes de los lugares celestiales. Primero, un ángel desciende a proclamar el advenimiento del recién nacido Rey y de pronto se le une una multitud de seres celestiales que cantan y dan gloria a Dios. La conmoción no se limitó a los espíritus de arriba, porque en los cielos que cuelgan por encima de esta tierra hay agitación. Se selecciona a una estrella en nombre de todas las estrellas. A la estrella se le da la misión de esperar en el Señor, de ser su heraldo para hombres que venían de lejos, su guía para llevarlos a su presencia y su guardaespaldas para velar su cuna.
La tierra también está conmovida. Los pastores han venido a dar el homenaje de los sencillos; con todo amor y gozo se inclinan delante del niño misterioso y después de ellos, desde lejos viene la flor y nata de su generación, las mentes más estudiosas de la época. Llegan por fin, luego de un viaje largo y difícil, los representantes de los gentiles. Mira, los reyes de Seba y Sabá ofrecen regalos: oro, incienso y mirra. Hombres sabios, los líderes de sus pueblos, se inclinan delante de él y rinden homenaje al Hijo de Dios.
A través de la Biblia en un año: Miqueas 1-3
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
viernes, 20 de diciembre de 2019
20 de diciembre - BELLEZA DE LAS CENIZAS
Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada. Santiago 1:2-4.
¿Sabes que Dios tiene bellezas en todas partes del mundo y que tiene bellezas por cada experiencia? Hay vistas desde la cima de los Alpes que no pueden verse desde ningún otro lugar. Sí, pero hay bellezas que pueden verse en las profundidades del valle que nunca verías desde las cimas de las montañas; hay glorias que se ven en Pisgá, espectáculos maravillosos que se contemplan cuando por fe nos paramos en Tabor, pero también hay bellezas que se ven en nuestros Getsemaní y algunas flores maravillosamente atractivas hay que recogerlas en el borde de la guarida de los leopardos. Los hombres nunca se volverán grandes en divinidad hasta que se hayan vuelto grandes en el sufrimiento. «Ah», dijo Lutero, «la aflicción es el mejor libro de mi biblioteca». Y déjame añadir que la mejor hoja del libro de la aflicción es la más negra de todas las hojas, la hoja llamada depresión, cuando el espíritu se hunde dentro de nosotros y no podemos soportar como quisiéramos.
Los que han estado en la recámara de la aflicción saben cómo consolar a los que están allí. No creas que cualquier hombre se convertirá en médico a menos que camine los hospitales y estoy seguro de que nadie se convertirá en eclesiástico o en consolador a menos que yazga en el hospital así como que camine por él y tenga que sufrir él mismo.
A través de la Biblia en un año: Jonás 1-4
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
jueves, 19 de diciembre de 2019
19 de diciembre - EL QUE NOS RESCATA
Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Salmos 46:1.
Ahora, amados amigos, si alguno de ustedes está pasando por grandes dificultades y problemas, tentado a hacer el mal, e incluso más, presionado a hacerlo, y si hace lo correcto, pareciera como si fuera un gran perdedor y tremenda víctima, crean esto: Dios te puede liberar. Él puede impedir que sufras lo que supones que debes sufrir, y si no lo impide, puede ayudarte a soportarlo y en un breve tiempo puede convertir todas tus pérdidas en ganancias, todos tus sufrimientos en felicidad. Él puede hacer que lo peor que te suceda se convierta en lo mejor que te haya sucedido jamás. Si estás sirviendo a Dios, estás sirviendo a un Ser omnipotente y ese Ser omnipotente no te abandonará en tiempos de dificultad, sino que vendrá a rescatarte. Muchos de nosotros podemos decir con Pablo: «Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos. Él nos libró y nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza, y él seguirá librándonos» (2 Corintios 1:9-10). El Señor nos ha ayudado en el pasado, nos está ayudando en el presente y creemos que nos ayudará hasta el final. Él también te ayudará si tan solo sigues su Palabra y mediante una fe sencilla haces lo correcto. Creo que tenemos razones para esperar interposiciones de la providencia para ayudarnos cuando se nos llama a sufrir por amor a Cristo.
A través de la Biblia en un año: Abdías
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
miércoles, 18 de diciembre de 2019
18 de diciembre - RECONCILIACIÓN PERFECTA
Por eso Cristo es mediador de un nuevo pacto, para que los llamados reciban la herencia eterna prometida, ahora que él ha muerto para liberarlos de los pecados cometidos bajo el primer pacto. Hebreos 9:15.
La reconciliación que vino mediante Cristo es absolutamente perfecta. Quiere decir vida eterna. Si ahora Jesús te reconcilia con Dios, nunca más pelearás con Dios ni Dios contigo. Si el Mediador quita el motivo de la contienda, tu pecado y tu maldad, lo quitará para siempre. Él echará tus iniquidades en las profundidades del mar, haciendo desaparecer tus pecados como una nube y como una nube densa tus transgresiones. Traerá tal paz entre Dios y tú que él te amará para siempre y tú lo amarás para siempre, y nada te separará del amor de Dios que es en Cristo nuestro Señor. He escuchado de ciertos remiendos que vuelven a pegar las piezas de los platos rotos de tal manera que se dice que estos son más fuertes de lo que eran antes de romperse. No sé cómo podrá ser eso. Pero esto sé: la unión entre Dios y el pecador, reconciliados mediante la sangre de Cristo, es más cercana y más fuerte que la unión entre Dios y el Adán de antes de su caída. Aquella se rompió de un solo golpe, pero si Cristo te une al Padre mediante su preciosa sangre, él te mantendrá allí con el fluir de su gracia en tu alma; porque, ¿quién nos separará del amor de Dios que es en Cristo Jesús nuestro Señor? Aférrate a Cristo como mediador, confiemos en él y que él traiga la paz entre Dios y nosotros. ¡Y a su Nombre sea la gloria por siempre y siempre!
A través de la Biblia en un año: Amós 7-9
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
martes, 17 de diciembre de 2019
17 de diciembre - LA TUMBA DE LA ESPERANZA LEGAL
Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios. Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado. Romanos 3:19-20.
Si un hombre no hace nada malo, no obstante, no hace lo bueno, es culpable. La omisión es un verdadero defecto, así como lo es la perpetración. Si has omitido, en cualquier momento, amar al Señor tu Dios con toda la fuerza e intensidad de tu naturaleza, si has omitido en cualquier grado el amar a tu prójimo como a ti mismo, has cometido una infracción de la ley. No obedecer es desobedecer. ¿Quién puede alegar inocencia si esto es así? ¡Cuán hiriente es la oración: «Maldito el que no practica fielmente todo lo que está escrito en el libro de la ley»! (Gálatas 3:10, énfasis del autor). Es un pasaje terrible. Me parece a mí que cierra la puerta de las esperanzas mediante las obras, sí, la cierra con clavos. Yo bendigo a Dios porque cierra la puerta de manera eficaz, porque si hubiera una media oportunidad de pasar por ella, todavía veríamos a los hombres luchando por entrar. La salvación por medio de uno mismo es la esperanza querida del hombre: la salvación mediante las obras, los sentimientos o alguna otra cosa propia es la falsa ilusión favorita de los pecadores. Podemos bendecir a Dios porque ha puesto una piedra enorme en la entrada de la tumba de la esperanza legal. Él ha quebrado como con vara de hierro el vaso terrenal que contenía los tesoros de nuestra jactancia. «Nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley» (Romanos 3:20).
A través de la Biblia en un año: Amós 4-6
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
lunes, 16 de diciembre de 2019
16 de diciembre - MÁS ALLÁ DE LA COMPRENSIÓN
Oh Señor, ¡cuán imponentes son tus obras, y cuán profundos tus pensamientos! Salmos 92:5.
Es muy cierto que los mejores pensamientos: los más lógicos, los más originales, los más correctos que hayas tenido jamás, no son dignos de compararse con los pensamientos de Dios. Mira a la naturaleza. Las cosas que ves en la naturaleza fueron, primero, un pensamiento en la mente de Dios y él los plasmó. ¿Alguna vez tuviste pensamientos como los que tuvo Dios en la creación? Miras a las estrellas y en tus pensamientos estas son como meros puntos de luz. Sus pensamientos no son tus pensamientos porque cuando miras por el telescopio descubres que estas son orbes majestuosas y apenas puedes entender en tu cabeza la gran idea que Dios tiene del cielo.
Lo mismo sucede en tu mente con respecto al futuro. Lee las profecías y mira lo que todavía está por ocurrir. Los pensamientos de Dios acerca de un cielo nuevo y de una tierra nueva ¡cuán por encima de los nuestros! Todavía no podemos entender el libro de Apocalipsis, que nos da parte del pensamiento de Dios acerca del futuro. Tenemos que esperar hasta que los hechos lo expliquen porque los pensamientos de Dios están por encima de los nuestros. ¡Vaya!, toma un asunto sencillo como la resurrección de los muertos. Enterramos a los que parten y sus cuerpos se disuelven. El pensamiento de Dios es que estos se levantarán de nuevo. La semilla se convertirá en flor. Los pensamientos de Dios están mucho más allá de cualquier pensamiento que pueda surgir en tu alma.
A través de la Biblia en un año: Amós 1-3
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
domingo, 15 de diciembre de 2019
15 de diciembre - EL PESO DEL PECADO
Que abandone el malvado su camino, y el perverso sus pensamientos. Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios, que es generoso para perdonar, y de él recibirá misericordia. «Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos afirma el Señor». Isaías 55:7-8.
Al principio los hombres tienen ideas muy bajas del pecado. Es algo insignificante, un simple error, un fallo al juzgar, un pequeño extravío, pero cuando el Espíritu Santo empieza a tratar con ellos, el pecado llega a ser una carga intolerable, algo aterrador, lleno de horror y consternación. Mientras más los hombres conocen del mal del pecado, más atónitos se quedan al pensar que alguna vez hayan encontrado algún placer en este o que puedan haberlo justificado de alguna manera. Ahora bien, es bueno que los hombres comiencen a ver la verdad acerca de sí mismos, porque incluso si esa verdad los hace pedazos, es bueno que se liberen del dominio de la falsedad.
El pecado es grande, y por esa razón el pecador piensa que no puede ser perdonado, como si midiera al Señor por su pecado e imaginara que su pecado es mayor que la misericordia de Dios. De ahí que nuestra dificultad con los hombres que están realmente despiertos sea elevar sus pensamientos acerca de la misericordia de Dios en proporción con la idea elevada que tienen de la grandeza del pecado. Mientras no sienten su pecado, dicen que Dios es misericordioso y hablan con mucha ligereza de este, como si el perdón fuera algo trivial. Pero cuando sienten el peso del pecado, entonces creen que es imposible que este se pueda perdonar. En nuestro texto Dios muestra condescendencia para ayudar al pecador a creer en el perdón elevándole su idea acerca de Dios. Debido a que Dios es infinitamente superior al hombre, él puede perdonar abundantemente.
A través de la Biblia en un año: Joel 1-3
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
sábado, 14 de diciembre de 2019
14 de diciembre - LA ENEMISTAD DE DIOS
Yo estuve a punto de caer, y poco me faltó para que resbalara. Sentí envidia de los arrogantes, al ver las prosperidad de esos malvados. Salmos 73:2-3.
Cuando Dios se convierte en el enemigo de un hombre y lucha contra él, este está en un gran aprieto. Con otros enemigos podemos luchar con alguna esperanza de tener éxito, pero no con el Omnipotente. Enemistarse con otros es aflicción, pero enemistarse con Dios es destrucción. Si él resulta ser nuestro enemigo, entonces todo se vuelve en nuestra contra. «Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?» (Romanos 8:31). Pero, si Dios está en contra de nosotros, ¿quién puede estar de nuestra parte?
Los hombres pudieran intentar persuadirse de que a Dios no le importa, que no tiene importancia para él cómo actúen los hombres, ya sea que guarden o quebranten sus leyes. Los hombres pudieran alegar que él «es bondadoso con los ingratos y malvados» (Lucas 6:35), y que lo mismo les sucede tanto a los justos como a los malvados; y por el momento así parece en verdad. La limitación de nuestra vista hasta puede asegurarnos que los impíos prosperan y se llevan la mejor parte, pero esto es solo debido a nuestra ceguera.
Dios detesta el pecado ahora y siempre. No sería Dios si no fuera así. Dios siente una justa indignación contra toda clase de mal: esto motiva la ira en su Espíritu. Algunos creen en un Dios impasible pero no hay duda alguna de que al Dios de la Biblia nunca se le describe así. Las Santas Escrituras lo presentan a la manera de los hombres. Si lo presentaran a la manera de Dios, ni tu ni yo podríamos entender nada de esa descripción; pero según se nos presenta en las Escrituras, el Señor advierte el pecado, lo siente, se enoja con él, el pecado lo irrita y su Espíritu Santo se exaspera ante la rebelión de los hombres.
A través de la Biblia en un año: Oseas 12-14
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
viernes, 13 de diciembre de 2019
13 de diciembre - NUESTRO MAYOR GOZO
Hacia ti dirijo la mirada, hacia ti, cuyo trono está en el cielo. Salmos 123:1.
Es muy triste que la gente entre en casa de cualquier hombre y vean todo menos al hombre mismo. Admiran sus alfombras, se regocijan por la regularidad con que se sirven las comidas, ven que hay ciertas leyes que hacen provisiones para el desayuno y la cena de toda la familia; aprueban las «leyes» que mantienen limpia la casa y las «leyes» que la han decorado y las «leyes» que gobiernan todo. Pero, ¿dónde está el amo que hace todas esas leyes? Por desgracia, ¡no quieren verlo! Les gusta ver lo que él ha provisto, les gusta sentarse con sus piernas bajo sus mesas de caoba, pero no quieren ver al amo de la casa. Sin duda, eso debe surgir de una falta de comprensión. Cuando me quedo con un amigo, me complacen sus atenciones pero quiero pasar tanto tiempo como sea posible con él. Es el anfitrión, y no su comida, lo que constituye el verdadero gozo de la visita; y en el mundo es el mismo Dios, y no sus leyes, ni los productos de estas, lo que nos proporciona el mayor gozo. Al igual que sería insensato el que hace una visita y se olvida comunicarse con su amigo y solo se fija en su casa y en los terrenos, así es más que insensato el que, en este mundo inigualable, lo ve todo excepto a aquel que está en todas partes y que lo hizo todo. Esto es ciertamente una necedad.
A través de la Biblia en un año: Oseas 9-11
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.
jueves, 12 de diciembre de 2019
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