Versículo para hoy:

miércoles, 20 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 13 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



20 de marzo – ATRAER LA BENDICIÓN

El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia. Proverbios 10:6.

Considera. Si reflexionas, verás que Dios es capaz de darle a su iglesia la mayor bendición y de dársela en cualquier momento. Guarda silencio y considera, y verás que él puede dar la bendición a través de ti o de mí; él puede hacer que cualquiera de nosotros, débiles como somos, sea poderoso en Dios para la destrucción de fortalezas; puede hacer que nuestras manos endebles, aunque solo tengamos unas pocas barras de pan y unos peces, sean capaces de alimentar a miles con el pan de vida. Considera esto y pregúntate en la tranquilidad de tu espíritu, ¿qué podemos hacer para obtener la bendición? ¿Lo estamos haciendo? ¿Qué hay en nuestro temperamento, en nuestra oración privada, en nuestras acciones para que Dios nos mande la bendición? ¿Actuamos de manera sincera? ¿Realmente tenemos un deseo de esas cosas que decimos desear? ¿Podríamos renunciar a compromisos mundanos para ocuparnos de la obra de Dios? ¿Podríamos separar tiempo para cuidar la viña del Señor? ¿Estamos dispuestos a hacer la obra del Señor y tiene nuestro corazón la condición para hacerlo de manera eficiente y aceptable? Guarda silencio y considera. Yo sugeriría a cada cristiano que se sentara un rato delante de Dios cuando llegue a casa y adore con el silencio del sobrecogimiento, con el silencio de la vergüenza y con el silencio de pensar cuidadosamente en estas cosas.

A través de la Biblia en un año: Números 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 19 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 12 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



19 de marzo – DIOS NO ES MUDO

Habla, que tu siervo escucha respondió Samuel. 1 Samuel 3:10.

El que quiera escuchar a Dios hablar no tiene que esperar mucho porque Dios habla constantemente a los hombres por medio de las Escrituras que nos fueron dadas mediante la inspiración. ¡Qué pena que seamos tan sordos a sus enseñanzas! Se lee tan poco este maravilloso volumen, tan lleno de sabiduría, que muy pocos de nosotros nos podríamos atrever a mirar sus páginas y decir: «Ay, Señor, en este libro he escuchado tu palabra». En otras ocasiones el Señor habla por medio de la providencia. Las providencias tanto nacionales como personales tienen un significado, providencias que afligen y providencias que consuelan, todas tienen una voz. Pero, por desgracia, temo que a menudo la providencia para nosotros es muda porque nosotros somos sordos. Temo que muy pocos de ustedes pueden decir: «Ay, Señor, en la providencia he escuchado tu palabra». El Dios del cielo habla a los hombres por medio de su Espíritu Santo. Él hace esto, a veces, en las funciones comunes del Espíritu sobre los impíos a las que ellos se resisten, como también hicieron sus padres. El Espíritu lucha con hombres; él llama, ellos se niegan; él extiende su mano, pero ellos no lo reconocen. Aunque tenemos oídos para oír, a menudo apagamos al Espíritu, lo entristecemos, hacemos poco caso de sus admoniciones y, no obstante, si no despreciamos sus enseñanzas, muy a menudo las olvidamos y escuchamos las tonterías de la tierra en lugar de la sabiduría de los cielos.

A través de la Biblia en un año: Números 17-20

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 18 de marzo de 2019

Renovando Tu Mente | Josué y la conquista de Canaán




Cantar de los cantares, día 11 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



18 de marzo – LOS DÍAS DE LA PREPARACIÓN

El día en que venga para ser glorificado por medio de sus santos y admirado por todos los que hayan creído, entre los cuales están ustedes porque creyeron el testimonio que les dimos. 2 Tesalonicenses 1:10.

La completa glorificación de Cristo en sus santos será cuando él venga por segunda vez, de acuerdo a la segura palabra de la profecía. Él ahora se glorifica en ellos porque dice: «Todo lo que yo tengo es tuyo, y todo lo que tú tienes es mío; y por medio de ellos he sido glorificado» (Juan 17:10); pero hasta el momento esa gloria es más bien perceptible para sí mismo que para el mundo exterior. Las lámparas se están despabilando y brillarán en breve. Estos son los días de la preparación antes del día de reposo que es un sentido infinito, un día de fiesta. Como se dijo de Ester, que durante muchos meses se preparó con mirra y dulces fragancias antes de entrar al palacio del rey para casarse con él, así mismo ahora nosotros somos purificados y preparados para ese día majestuoso cuando la iglesia perfeccionada se presentará ante Cristo como una novia ante su esposo. Juan dice de ella que estará «preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido». Esta es nuestra noche en la que debemos velar, pero mira, viene la mañana, una mañana sin nubes y luego caminaremos en luz porque ha venido nuestro Bien Amado. Esa segunda venida suya será su revelación, aquí estuvo bajo una nube y los hombres no lo percibieron, excepto unos pocos que contemplaron su gloria; pero cuando él venga por segunda vez, todos los velos serán quitados y todo ojo verá la gloria de su rostro. Él aguarda esto y su iglesia le aguarda a él.

A través de la Biblia en un año: Números 13-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 17 de marzo de 2019

17 de marzo – EL TOQUE SANADOR

«Iré a sanarlo», respondió Jesús. Mateo 8:7.

Durante tres años nuestro Señor anduvo por los hospitales: se pasaba el día entero en una enfermería, en una ocasión a todo su alrededor pusieron a los enfermos en las calles y en todo momento el mal físico cruzaba su camino de una manera u otra. Él extendía su mano o hablaba la palabra y sanaba todo tipo de dolencias, porque era parte del trabajo de toda su vida. «Iré a sanarlo», dijo él, porque era un médico que constantemente estaba ejerciendo y pasaba visitas enseguida para ver al paciente. «Él se ocupaba de hacer el bien» y en todo esto le hacía saber a su pueblo que su intención no era bendecir solo una parte del hombre sino toda nuestra naturaleza, llevando sobre sí no solo nuestros pecados sino también nuestras enfermedades. Jesús quiere bendecir tanto el cuerpo como el alma, y aunque por el tiempo presente él ha dejado nuestro cuerpo en gran parte bajo el control de la enfermedad, porque todavía «el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la justicia» (Romanos 8:10), no obstante, cada miembro restaurado, cada ojo abierto y cada herida sanada es una señal de que Jesús se interesa por nuestra carne y nuestros huesos y quiere que el cuerpo comparta los beneficios de su muerte mediante una gloriosa resurrección.

La genialidad del cristianismo es sentir pena por los pecadores y los que sufren. Que la iglesia sea sanadora como su Señor: al menos si no puede desprender sanidad con el borde de su manto ni «decir la palabra» para que la enfermedad huya, que esté entre los más dispuestos a ayudar en todo lo que pueda a mitigar el dolor o socorrer en la pobreza.

A través de la Biblia en un año: Números 9-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 16 de marzo de 2019

¿Opresión espiritual o desequilibrio químico? - Ana Ávila



16 de marzo – PERDÓN Y OBEDIENCIA

Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados –se dirigió entonces al paralítico- : Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y el hombre se levantó y se fue a su casa. Mateo 9:6-7.

Yo creo que la obediencia minuciosa que el Salvador requería era la mejor evidencia de que él había perdonado el pecado del hombre: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». De aquí en lo adelante, hacer todo lo que Cristo te ordene, de la manera en que él te ordene hacerlo, porque él te lo ordena, hacerlo de una vez, hacerlo con gozo, hacerlo constantemente, hacerlo con oración, hacerlo con gratitud, debe ser la señal de que en realidad él ha tratado contigo como un Dios perdonador. Me temo que hay algunos que profesan haber sido perdonados ¡que no son tan obedientes a Cristo como debieran serlo! Sé que han descuidado ciertos deberes; una vez hasta conocí a un hombre que no leía ciertas partes de la Palabra de Dios porque le hacían sentir incómodo; pero asegúrate de esto, cuando tú y la Palabra de Dios se pelean, la Palabra de Dios tiene la razón. Hay algo podrido en el estado de Dinamarca si tú puedes leer un capítulo deseando que no estuviera ahí. Hay algo mal en ti cuando discutes con la Palabra de Dios. Yo digo que la obediencia minuciosa es la evidencia más segura de que el Señor ha perdonado tu pecado. Por ejemplo: «El que crea y sea bautizado será salvo» (Marcos 16:16). No omitas ninguna parte de este precepto, y si Cristo te ordena venir a su mesa y así recordarlo, no vivas descuidando ese mandamiento.

A través de la Biblia en un año: Números 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 15 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 10 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



15 de marzo – VISION DIVINA

Unos hombres le llevaron un paralítico, acostado en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: ¡Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados! Mateo 9:2.

Notarás que nuestro Señor no esperó a que se dijera palabra alguna, sencillamente miró y vio la fe de ellos. Mateo escribe: «Al ver Jesús la fe de ellos». ¿Quién puede ver la fe? Es algo cuyos efectos pueden verse, sus señales e indicios se pueden descubrir y en este caso eran tan eminentes porque romper el techo y bajar al hombre para ponerlo delante de Jesús de una manera tan extraña eran evidencias de su fe en que Jesús lo sanaría. No obstante, los ojos de Cristo no solo vieron las pruebas de su fe sino la fe misma. Allí estaban parados los cuatro hombres, hablando con sus ojos y diciendo: «¡Maestro, mira lo que hemos hecho! Estamos convencidos de que hemos hecho lo correcto y de que tú lo sanarás». Allí estaba el hombre, acostado en su cama, mirando hacia arriba y preguntándose qué haría el Señor, pero evidentemente estaba animado por la creencia de que ahora estaba en una posición de esperanza en la que con toda probabilidad se convertiría en un hombre favorecido más allá de todo el mundo. Cristo no solo vio las miradas de este hombre y de sus portadores, también vio su fe.

Ay, amigos, no podemos ver la fe los unos de los otros; pero podemos ver el fruto de esta. A veces pensamos que podemos discernir la falta de fe, pero para ver la fe en sí se necesita una visión divina; esto necesita la mirada del ojo del Hijo del Hombre. Jesús vio su fe y ahora ese mismo ojo está mirando a todos en este público y él ve tu fe. ¿Tienes alguna que él pueda ver?

A través de la Biblia en un año: Números 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 14 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 9 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



14 de marzo – LA TORMENTA INTERIOR

Hombres de poca fe –les contestó-, ¿por qué tienen tanto miedo? Entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas, y todo quedó completamente tranquilo. Mateo 8:26.

Los vientos bramaban, las aguas rugían y los discípulos pensaron que de seguro el mar enfurecido se tragaría la pequeña embarcación, así que despertaron a su Maestro del sueño que él tanto necesitaba y le gritaron: «¡Señor, sálvanos, que nos vamos a ahogar!» Al despertarse porque había peligro, él trató primero la causa principal del peligro, ¿cuál era? No los vientos ni las olas sino la incredulidad de los discípulos. Hay más peligro para un cristiano en su propia incredulidad que en las circunstancias más adversas que pudieran rodearle.

Creo que me atrevo a decir, aunque con el Omnipotente todo es posible, que era más fácil para Cristo calmar los vientos y las olas que aquietar la conmoción que surgió a causa de las dudas en las mentes de sus discípulos; él podía traer la calma con más rapidez a la superficie del lago galileo que a los espíritus perturbados de sus apóstoles aterrorizados. Lo mental siempre supera a lo físico; el gobierno de los corazones es mayor que el gobierno de los vientos y las olas. Así que cuando tengamos que batallar con los problemas, empecemos siempre por nosotros mismos: nuestros temores, falta de confianza, egoísmo y voluntad propia, porque el peligro principal reside ahí. Todos los problemas del mundo no pueden hacerte tanto daño como la mitad de un grano de incredulidad. Aquel que por la gracia de Dios es capaz de dominar su propia alma, no necesita dudar que también será dueño de cualquier cosa que se le oponga.

A través de la Biblia en un año: Juan 19-21

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

Cantar de los cantares, día 8 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



miércoles, 13 de marzo de 2019

13 de marzo – LA IGLESIA

Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido. 1 Pedro 2:10.

La Palabra de Dios nos dice que en medio de la gran masa de hombres se encuentra un pueblo especial, un pueblo que Dios escogió de entre la raza común antes de que las estrellas comenzaran a brillar, un pueblo que el corazón de Dios quería desde antes de la fundación del mundo, un pueblo que fue redimido con la sangre preciosa de Jesús más allá y por encima del resto de toda la humanidad, un pueblo que es propiedad especial de Cristo, el rebaño de su pasto, las ovejas de su mano, un pueblo sobre el cual vela la Providencia, que modela su curso en medio del laberinto intrincado de la vida, un pueblo que será producido al final, cada uno de ellos sin falta delante del trono eterno y apto para el destino exaltado que él revelará en la era venidera.

A través de todas las Escrituras uno lee acerca de este pueblo particular y especial. A veces se les llama «simiente», otras veces «un huerto», otras «un tesoro» y a veces «un rebaño». El nombre común de ellos en el Nuevo Testamento es «la iglesia». Cristo nos dice que la única manera para entrar a la iglesia es a través de él mismo. Él es la puerta, la única puerta. No hay otra manera de entrar a la iglesia que no sea mediante él. Si crees en Cristo, eres miembro de su iglesia. Si tu confianza está puesta en Cristo, quien es la gran vía de salvación de Dios, tienes evidencias de que él te escogió antes de la fundación del mundo; y esa fe tuya te da derecho a todos los privilegios que Cristo ha prometido en su Palabra a los creyentes.

A través de la Biblia en un año: Juan 17-18

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 12 de marzo de 2019

Renovando Tu Mente | Sistema de sacrificios del Antiguo Testamento




Cantar de los cantares, día 7 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



12 de marzo – LUZ PARA TODO EL MUNDO

Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida». Juan 8:12.

Él dice: «Yo soy la luz del mundo». Él no dice sencillamente: «Yo soy la luz de los judíos» o «Yo soy la luz de los gentiles». Él es ambas cosas. Él es la luz de toda la humanidad. Hay un poquito de luz en el mahometismo. De hecho, teniendo en cuenta la época en que Mahoma vivió, tenía bastante luz; la religión del Corán es inconmensurablemente superior a las religiones de la época en la que el profeta floreció. Él hasta enseñó la unidad de la divinidad de manera muy clara. Sin embargo, la luz del Corán se toma prestada del Antiguo y del Nuevo Testamento. Es una luz prestada. La inteligencia es hurtada.
La luz de los persas, la luz de Zaratustra, la luz de Confucio vino originalmente de los libros sagrados de los judíos. Todas deben haber partido de una fuente, porque toda luz viene del gran Padre de las luces.
Cristo es la luz del mundo, destinado a derramar sus rayos sobre toda la tierra. Viene el día en que toda la humanidad verá esta luz. Los que moran en el desierto se inclinarán ante él y sus enemigos lamerán el polvo. Las islas le rendirán tributo; Sabá y Seba le ofrecerán tributos, sí, todos los reyes caerán delante de él. No puedo evitar creer que el evangelio aun no ha triunfado. Espero la venida de Cristo. Que venga cuando él quiera, nuestros corazones saltarán de gozo al encontrarnos con él.

A través de la Biblia en un año: Juan 15-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 11 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 6 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



11 de marzo – APARIENCIAS EXTERNAS

Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: «Tiene un demonio». Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Este es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores». Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos. Mateo 11:18-19.

Otros profetas, cuando vinieron, estaban vestidos con vestiduras raídas y sus costumbres eran austeras y solemnes. Cristo no vino así; vino a ser un hombre entre los hombres, festivo con los que festejaban, alguien que comía miel con los que comían miel. No era diferente de nadie y por eso lo llamaban glotón y borracho. ¿Por qué Cristo hizo esto? ¿Por qué se comportó así, como decían los hombres, a pesar de que era en verdad una calumnia? Era porque él quería que sus discípulos no estimaran las carnes ni las bebidas sino que despreciaran esas cosas y vivieran como los demás; porque él les enseñaría que lo que contamina al hombre no es lo que entra en él sino lo que sale. Lo que le hace daño a un hombre no es lo que come con moderación, sino lo que un hombre dice y piensa. No es abstenerse de la carne, no es el mandamiento carnal de «no tomes en tus manos, no pruebes, no toques» lo que constituye los fundamentos de nuestra religión, a pesar de que pudiera ser una buena cláusula añadida a esto. Cristo comió mantequilla y miel, y su pueblo puede comer mantequilla y miel; más aún, cualquier cosa que Dios en su providencia les dé, ese será el alimento del hijo de Cristo.

A través de la Biblia en un año: Juan 13-14

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 10 de marzo de 2019

¿Envejeceré solo? - Lydia Brownback

10 de marzo – UN ESPÍRITU DE VEHEMENCIA E INICIATIVA

¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin. Apocalipsis 22:12-13.

Cristo ha comprado este mundo y él lo poseerá desde un extremo al otro de la tierra. Él lo ha redimido y lo reclamará para sí. Puedes descansar tranquilo sabiendo que lo que sea que dice el rollo de la profecía se cumplirá según el determinado consejo y preconocimiento de Dios. Que no te perturben los videntes ni los agoreros. Descansa tranquilo. «Ahora bien, hermanos, ustedes no necesitan que se les escriba acerca de tiempos y fechas, porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche» (1 Tesalonicenses 5:1-2).

En cuanto a ustedes, su asunto es trabajar para la propagación de su reino, esparcir continuamente la luz que ustedes tienen y orar por más, esperar en Dios más de las lenguas de fuego, más del bautismo del Espíritu Eterno, más poder vital. Cuando toda la iglesia se despierte a un espíritu de vehemencia e iniciativa, la conversión de este mundo se logrará rápidamente, se echarán los ídolos a los topos y los murciélagos, el anticristo se hundirá como una piedra de molino en el torrente y se revelará la gloria del Señor y toda carne le verá, porque la boca del Señor lo ha dicho.

A través de la Biblia en un año: Juan 11-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 9 de marzo de 2019

9 de marzo – LA NECESIDAD DE LA VIDA

Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:10.

Hay un deber y privilegio elevado y bendecido –diré que ambas cosas- que es para todo cristiano la necesidad de su vida y eso es orar. ¿Sabes orar, mi hermano? Si sabes orar, puedes mover el cielo y la tierra. ¿Sabes orar, mi hermano? Entonces puedes poner a funcionar fuerzas todopoderosas. No sufrirás necesidad porque a la mano que ora le aguardan provisiones eternas: «Pidan y se les dará». No perderás el camino porque te guiará la respuesta de la oración. Escucharás una voz detrás de ti que dice: «Este es el camino; síguelo» (Isaías 30:21).

«Ay, Señor», dices tú, «yo no puedo orar de modo imperante». Entonces no eres como Jacob, bueno en la lucha. Bueno, déjame presentarte el texto. De esta debilidad en la oración solo puedes hacerte fuerte mediante la fe. Cree en Dios y prevalecerás con Dios. Cree en su promesa e implórala. Cree en su Espíritu y ora por su ayuda. Cree en Jesús, quien intercede, porque mediante él puedes ir arriesgadamente al trono de la gracia. El que sabe orar tiene su mano en una palanca que mueve el universo. Pero no hay oración sin fe. Cree en la oración y orarás con fe. Algunos no creen que la oración implica mucho. ¡Pobre de ellos! ¡Que el Señor los enseñe!

A través de la Biblia en un año: Juan 9-10

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

Cantar de los cantares, día 5 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



viernes, 8 de marzo de 2019

8 de marzo – LA RESIDENCIA DEL CORAZÓN

No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mateo 6:19-21.

Por otra parte, ¿sientes que día tras día te atraen de la tierra al cielo? ¿Sientes como si allá arriba hubiera un imán que atrae tu corazón de manera que cuando estás trabajando en tu negocio, en tu familia con todos sus cuidados, no puedes evitar lanzar una oración al Altísimo? ¿A veces sientes este impulso inexorable de algo que no entiendes, que te impele a tener comunión con Dios más allá de los cielos? ¡Ay! Si es así, puedes estar seguro que es Cristo quien te atrae. Hay un vínculo entre el cielo y tú, y Cristo está halando ese vínculo y elevando tu alma hacia sí. Si tu corazón está aquí abajo, entonces tu tesoro está aquí; pero si tu corazón está allá arriba, si tus esperanzas más brillantes, tus deseos más tiernos están en los lugares celestiales, tu tesoro claramente está allá y el título de propiedad de ese tesoro se encontrará en el propósito eterno de Dios por el cual él te ordenó para sí mismo para que publiques su alabanza.

A través de la Biblia en un año: Juan 7-8
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 7 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 4 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



7 de marzo – AMOR CELESTIAL

Hace mucho tiempo se me apareció el Señor y me dijo: «Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad». Jeremías 31:3.

Entre el gran corazón del cielo y este pobre palpitante corazón en la tierra se establece el amor, un amor del tipo más querido, verdadero y fiel. De hecho, el amor de una mujer, el amor de una madre, el amor de un cónyuge no es más que agua, pero el amor de Dios es vino; estas con cosas terrenales pero el amor de Dios es celestial. El amor de una madre refleja el amor de Dios, así como una gota de rocío refleja al sol; pero así como la gota de rocío no circunda a ese orbe poderoso, ningún amor que lata en el seno humano podrá jamás circundar, así como ninguna palabra puede expresar la altura, la profundidad, la longitud y la anchura del amor de Dios que es en Cristo Jesús, nuestro Señor. «Te he amado». Acércate entonces, cristiano. Tu Padre, aquel que ayer te castigó, te ama; aquel de quien tan a menudo te olvidas, y a quien ofendes constantemente, aún te ama. Tú sabes lo que es amar. Traduce al amor que sientes por tu amigo más querido, míralo y di: «Dios me ama de manera todavía mejor». Él llevó tus pecados, tus penas, tu muerte, tu tumba, para que tú pudieras recibir el perdón, ser aceptado y recibir el favor divino y así vivir y ser bendecido para siempre.

A través de la Biblia en un año: Juan 5-6

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



6 de marzo – FE SOLO EN CRISTO

Pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo. Juan 1:17.


Puede que sepas mucho sobre la fe pero la única fe que salva es la creencia en Cristo. «Yo sé en quien he creído». Creer en una doctrina no salvará a un hombre. Tal vez sepas todo el credo y seas ortodoxo, mientras que por otra parte no eres mejor que el diablo; porque yo supongo que el diablo es un teólogo muy atinado. Sin dudas que él conoce la verdad. Él cree y tiembla, pero tú puedes conocerlo y no temblar, y así puedes no llegar a poseer una virtud que hasta el diablo tiene. Una creencia firme en lo que se te predica es bastante bueno, pero creer una doctrina así no te puede salvar.

Algunos tienen fe en su ministro y supongo que eso sea tan halagador para nosotros que difícilmente esperarías que habláramos en contra de esto, pero de todos los vicios es uno que sin duda debe temerse porque es muy peligroso. Te ordeno ante Dios que siempre sopeses lo que tenemos que decirte y si no está acorde con las Escrituras, échalo a un lado como harías con la basura.

Muchas personas creen a conciencia en sí mismas. La doctrina de la confianza en uno mismo se predica por estos días en muchos lugares. Tu creencia no debe ser que puedes forzar tu entrada al cielo sino que tienes que creer en Cristo porque cualquier otra cosa es una fe que no salva.

Por tanto, ves que tanto el conocimiento que salva como la fe que salva cuelgan de la cruz, ambos miran a las heridas de aquel hombre querido, ese Dios bendito que allí fue la propiciación por nuestros pecados y quien sufrió en nuestro lugar.

A través de la Biblia en un año: Juan 3-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.