Versículo para hoy:

jueves, 14 de mayo de 2015

ORANDO CON EL SALMISTA - Donald Whitney


Muchos cristianos se sienten derrotados en sus vidas de oración. Orar por lo menos de cinco a siete minutos parece una eternidad y sus mentes divagan la mayor parte de ese tiempo. “Creo que soy yo”, concluyen muchos. “Soy solo un cristiano de segunda.” No, si en usted reside el Espíritu Santo y busca vivir obedeciendo la palabra de Dios, entonces el problema seguramente no es usted, sino su método. Por supuesto que no existe método que avive la oración de aquellos que no tengan al Espíritu Santo. Pero aquellos en quienes mora el Espíritu han recibido de Dios “el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones clamando: ¡Abba, Padre!” (Romanos. 8:15; Gal. 4:6). Aquellos a quienes ha sido dado el Espíritu Santo tienen por ese mismo Espíritu una nueva orientación hacia el Padre, una nueva orientación hacia al cielo. En otras palabras, aquellos en quienes vive el Espíritu Santo verdaderamente quieren orar. Y aun así, mientras ellos creen en la oración y quieren orar y no pueden siquiera imaginar lo que sería abandonar por completo la oración, cuando oran resulta frustrante. Sus corazones con frecuencia están fríos, sus mentes no pueden permanecer enfocadas en la oración, y con franqueza, la oración es aburrida con frecuencia. Por tanto muchos concluyen: “Soy un cristiano de segunda.”

Permitiendo que Dios moldee a tu esposo - Nancy Leigh DeMoss

sábado, 9 de mayo de 2015

"La Palabra es mi juez" - Pastor Miguel Núñez | Puedes ver el sermón "Velando el uno por el otro" en el siguiente enlace: http://ow.ly/MJSaH #uneteLA

Posted by Ministerios Integridad & Sabiduría on Sábado, 9 de mayo de 2015

miércoles, 6 de mayo de 2015

"Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor."1 Juan 4:7-8

Posted by Charles Spurgeon en Español on Viernes, 24 de abril de 2015

La Senda del Quebrantamiento - Pr. Charles Stanley



Subido a YouTube por: Wilmer Gustavo Neyra Olaza

Viviendo de manera intencional - Nancy Leigh DeMoss

viernes, 1 de mayo de 2015

La Absoluta Soberanía De Dios: ¿De Qué Trata el Capitulo Nueve de Romanos? - Pr. John Piper

«Digo la verdad en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo, 2 de que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 3 Porque desearía yo mismo ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes según la carne, 4 que son israelitas, a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas, 5 de quienes son los patriarcas, y de quienes, según la carne, procede el Cristo, el cual está sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén.» Romanos 9:1-5.

Hay dos experiencias en mi vida que hacen de Romanos 9 uno de los capítulos más importantes en la formación de mi manera de pensar acerca de todo, y en la forma en que me he conducido en el ministerio. Una ocurrió en un seminario y puso mi mundo mental al revés. La otra tuvo lugar en el otoño de 1979 e hizo que llegase a servir en esta iglesia.
Cuando entré en el seminario yo creía en la libertad de mi voluntad, en el sentido de que yo tenía el control supremo de mis decisiones. Esto no lo había aprendido de la Biblia; Lo absorbí del aire de independencia, de autosuficiencia, de autoestima, de auto-exaltación que usted y yo respiramos cada día de nuestras vidas en Norteamérica. La soberanía de Dios significaba que él podía hacer lo que quisiera conmigo siempre que yo le diese permiso para hacerlo. Con esta clase de mentalidad entré a una clase sobre Filipenses, con Daniel Fuller y a una clase sobre la doctrina de la salvación, con James Morgan. Continuar leyendo...

Fuente: By John Piper. © Desiring God. Website: desiringGod.org

El poder de Dios sobre la adicción - Nancy Leigh DeMoss

jueves, 30 de abril de 2015



Verdaderamente libre - Nancy Leigh DeMoss

miércoles, 29 de abril de 2015

GRATITUD - Pr. Juan Marcos Gómez

“Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de Sus beneficios”, 
Pensaba sobre lo importante que es el estar agradecido, siendo esto como una poderosa herramienta espiritual en nuestra vida. Parte de la lucha que ocurre en nuestra mente es precisamente por los ataques del enemigo y para hacernos creer la vieja mentira de que lo que Dios nos ha dado no es bueno. Es cuando, como en el caso de Adán, buscamos “algo mejor” y nos rendimos a las ideas y maquinaciones de nuestro corazón. ARTÍCULO COMPLETO clic aquí...

La ley del amor - Nancy Leigh DeMoss

domingo, 26 de abril de 2015

ABRIL 26

“Haced esto en memoria de mí”. 1ª Corintios 11:24.

¡PARECE, entonces, que los cristianos pueden olvidar a Cristo! No habría necesidad para esta afectuosa exhortación, si no hubiese una recelosa suposición de que nuestros recuerdos resulten traidores. Esto no es una mera suposición, pues está demasiado confirmado en nuestra experiencia, no como una posibilidad, sino como un lamentable hecho. Parece casi imposible que los que han sido redimidos por la sangre del Cordero y han sido amados por el eterno Hijo de Dios con un amor eterno, olviden a aquel precioso Salvador. Pero si esto alarma al oído, es, ¡ay! demasiado evidente al ojo para que nos permita negar el crimen. ¡Olvidar al que nunca nos olvidó! ¡Olvidar al que derramó su sangre por nuestros pecados! ¡Olvidar al que nos amó hasta la muerte! ¿Será posible? Sí, no sólo es posible, sino que la conciencia confiesa (lo que es una lamentable falta nuestra), que nosotros permitimos que Jesús, como si fuera un viajero, quede con nosotros una sola noche. Jesús a quien tendríamos que considerar como el eterno objeto de nuestras memorias, es sólo un visitante. La cruz, donde uno creería que permanece el recuerdo y donde la negligencia debería ser un intruso desconocido, es, en cambio, profanada por los pies del olvido. ¿No te dice tu conciencia que ésta es la verdad? ¿No notas en ti mismo que te has olvidado de Jesús? Alguna cosa terrenal te roba el corazón y tú te olvidas de aquel en quien debiera tu afecto ser puesto. Algún asunto carnal embarga tu atención, cuando en verdad, debieras fijar tus ojos en la cruz. Es la constante agitación del mundo, la incesante atracción de las cosas terrenales, las que apartan al alma de Cristo. Mientras la memoria reserve alguna venenosa mala hierba, la Rosa de Sarón se marchitará. Resolvámonos a prender en nuestros corazones, con relación a Cristo, una celestial nomeolvides, y, cuando estemos propensos a olvidar a Cristo, tomémonos fuertemente de él.

Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.

sábado, 25 de abril de 2015

LA PRIMERA BIENAVENTURANZA - Charles H. Spurgeon

"Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos." Mateo 5:3.

La pobreza en espíritu es el atrio del templo de las Bienaventuranzas.
Así como un hombre sabio no planea nunca edificar las paredes de su casa mientras no haya cavado los cimientos, así tampoco nadie que sea diestro en las cosas divinas esperaría ver algunas de las virtudes más elevadas, allí donde la pobreza en espíritu esté ausente. Mientras no seamos vaciados del yo, no podremos ser llenados con Dios; debemos ser desvestidos antes de que podamos ser vestidos con la justicia que es del cielo.
Cristo no será precioso nunca mientras no seamos pobres en espíritu. Debemos ver nuestras propias necesidades antes de que podamos percibir Su riqueza. El orgullo ciega los ojos, y la humildad sincera debe abrirlos, pues, de otra manera, las bienaventuranzas de Jesús estarían ocultas de nosotros para siempre.
La puerta estrecha no es lo suficientemente ancha para permitir la entrada del hombre que es grande en su propia opinión; es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un hombre engreído por sus propias riquezas espirituales entre en el reino del cielo. Leer el mensaje completo...

Fuente: Charles H. Spurgeon http://www.spurgeon.com.mx/

La nobleza de un llamado superior (segunda parte) - Pr. José Mendoza