Versículo para hoy:

lunes, 15 de enero de 2024

ENERO 15 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 Contrario al amor humano, a menudo débil y temporal, el amor de Dios nunca falla, sin importar lo que suceda.

Me encanta el Salmo 136. Me encantan todos los salmos, pero el Salmo 136 penetra mi alma cada vez que lo leo. Me encantan las repeticiones que hay dentro de este salmo porque lo distingue de los demás. Me encanta el hecho de que el Salmo 136 es un salmo histórico que, debido a sus rimas, se convierte en un poema. Me encanta que afirma una y otra vez lo que necesitamos oír una y otra vez -no una o dos veces, ¡sino veintiseis! Ahora, creo que cuando Dios habla, tú y yo debemos callar en humildad y prestar atención, pero también creo que debemos prestar más atención en aquellos lugares donde Dios escoge repetir Sus palabras, ¡y más aún cuando las repite tantas veces!

¿Por qué Dios repite, a través del bolígrafo del salmista, "Su gran amor perdura para siempre"? Hay dos respuestas a esta pregunta. Primero, no existe una realidad más radical y fundamental que esta, en especial para la cosmovisión bíblica y la identidad de una persona. ¿Cuál es la historia bíblica? Es la historia de un Dios de amor que envió al mundo a Su Hijo amado para establecer Su reino de amor, mediante un sacrificio de amor, con el fin de perdonarnos por amor, acercarnos a Su familia amada y enviarnos como embajadores de este mismo amor. Toda la esperanza de la humanidad descansa en esta verdad -hay un Salvador que redime, perdona, reconcilia, transforma y libera con un amor eterno y perseverante. Sin esto, la Biblia sería un libro de historias interesantes y principios motivadores, pero no tendría el poder de restaurar lo que el pecado ha dañado.

La segunda razón por la que Dios repite esta frase es que Su amor no es equiparable a ninguna experiencia humana. Siempre aprendemos algo nuevo usando el punto de referencia de nuestra propia experiencia. Todo el amor humano que hemos experimentado ha sido imperfecto en alguna forma. Pero no así el amor de Dios; Su amor es perfecto y permanece para siempre. Esta es la realidad más impresionante en la vida del creyente. Dios ha puesto Su amor sobre nosotros y nunca jamás lo removerá. Siempre tienes una razón para perseverar, sin importar cuán dura sea tu vida o cuán débil te sientas.

Para profundizar y ser alentado: Salmo 118

domingo, 14 de enero de 2024

ENERO 14 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 No seas desalentado hoy. Puedes dejar tus "quizá" y tus "si tan solo" en las manos de Aquel que te ama y gobierna todas las cosas.

Aun si eres una persona de fe o si tienes cierto grado de conocimiento bíblico y teológico, puedes estar seguro de esto: Dios te confundirá. Tu teología solo te dará una habilidad limitada para diseccionar tus experiencias. Habrá momentos en que simplemente no entenderás lo que está sucediendo. Enfrentarás momentos en los que el Dios bueno permitirá cosas en tu vida que no parecen buenas. De hecho, pudieran parecer malas, muy malas.

Ahora bien, si basas tu fe en tu habilidad de entender completamente tu pasado, presente y futuro, ten por seguro que tus momentos de confusión se convertirán en momentos de debilidad. La realidad es que Dios no nos ha dado solo esas dos opciones-entender todo y descansar en paz o entender poco y ser atormentado en ansiedad. Hay un tercer camino. De hecho, es el camino bíblico. La Biblia nos dice que la paz verdadera se encuentra al descansar en la sabiduría de Aquel que sostiene todos tus "quizá" y tus "si tan solo" en sus manos amorosas. Isaías captura esto con estas palabras de consolación: "Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía" (Isaías 26:3).

Es una paz duradera y real, una paz que no varía con las circunstancias, una paz que no se encuentra al diseccionar tu vida hasta entender todos los componentes que hay en ella. Nunca entenderás todos los componentes, ya que Dios esconde algunos de ellos para tu bien y Su gloria. Entonces, la paz se encuentra solamente al confiar en Aquel que está en control de todas las cosas que tienden a robarte la paz. Él conoce y entiende, Él está en control de lo que aparenta ser caos y nunca descansa de Su trabajo, y nunca está demasiado ocupado.

Necesitas recordar, una y otra vez, que Dios es sabio, amoroso y siempre tiene el control. Esto no ocasionará que tu vida tenga sentido inmediatamente, pero sí que tengas paz en esos momentos que todos enfrentamos en algún punto de nuestra vida, cuando nada tiene sentido.

Para profundizar y ser alentado: Lucas 12:22-34

sábado, 13 de enero de 2024

ENERO 13 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 Sí, es verdad: Dios permanece fiel aun cuando tú eres infiel. ¿Sabes por qué? Porque Su fidelidad descansa en Su persona, no en lo que tú haces.

2 Timoteo 2:13 dice: "Si somos infieles, Él sigue siendo fiel, ya que no puede negarse a Sí mismo". Este versículo muestra una forma de vida radicalmente diferente que no es normal para ninguno de nosotros. La mayoría de los seres humanos son seducidos por la forma de vida que dice: "De ti depende", o: "Si lo rompes, lo pagas". En esta forma de vida, tú eres el dueño de tu destino. Con esta perspectiva solo puedes apoyarte en tus instintos, en tu fuerza, en la sabiduría que has acumulado a lo largo de los años, en tu habilidad de anticipar lo que está por venir, en tu carácter y madurez, en los dones que has recibido. Es una forma de vivir aterradora, donde estás "solo contra el mundo".

Pero al ser parte de la familia de Dios todo se voltea de cabeza. Dios no solo perdona tus pecados y te garantiza un lugar en la eternidad, sino que, además, te invita a vivir una vida nueva y radical. Esta nueva forma de vivir no consiste en someterse al código moral de Dios solamente. No, consiste en el pacto que Dios tiene contigo de serte fiel por siempre, dándote Su sabiduría, Su poder y Su gracia por la eternidad. Piensa en esto: Aquel que creó al mundo y lo controla, Aquel que es la definición perfecta del amor, la verdad y el bien, Aquel que es el único que tiene el poder para derrotar al pecado ha escogido, por Su misericordia, extender Sus brazos alrededor tuyo, protegiéndote y amándote fielmente. Él nunca te soltará.

Puedes descargar el peso de tu vida de tus hombros, ya que Dios lo ha puesto sobre los Suyos. Esto no significa que no importa cómo vives tu vida, pero sí significa que tu seguridad no se encuentra en tu fidelidad, sino en la Suya. Él es digno de confianza, aun cuando tú no. Él es bueno y fiel, aun cuando tú no. Él hará lo que es bueno y correcto, aun cuando tú no. Dios es fiel para perdonarte cuando la gracia te redarguye de lo infiel que has sido.

En vez de darte una licencia para pecar, esta verdad debería motivarte a perseverar en la gracia. Su gracia te llama a invertir tu vida en la única cosa que nunca se acabará, es decir, la fidelidad de tu Señor.

Para profundizar y ser alentado: 1 Corintios 1:4-9

viernes, 12 de enero de 2024

ENERO 12 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 Dios te llama a perseverar en la fe, y después te protege y preserva con Su gracia poderosa.

El apóstol Pablo llama al Señor "el Dios de la perseverancia" (Romanos 15:5). Es un nombre magnífico, pero es posible que tus ojos lo lean sin detenerte a celebrar su gloria. Este título es el centro de tu esperanza. Permíteme ponerlo así: Tu gozo no se encuentra en tu voluntad o habilidad para perseverar, sino en el compromiso inamovible que Dios tiene para preservarte en Su gracia. Tu esperanza es que has sido bienvenido a la comunión con Aquel que siempre persevera, sin importar las circunstancias.

¿Por qué es importante entender esto? Porque tu perseverancia es defectuosa, aun en tus mejores momentos. Habrá ocasiones en que olvidarás quién eres y sufrirás de amnesia. Habrá momentos en que serás desalentado y dejarás de hacer las buenas obras a las que Dios te ha llamado. Habrá ocasiones en que te rebelarás contra Dios voluntariamente. Tal vez pienses: "Eso no me sucede a mí", pero piensa esto: Cuando dices algo en contra de otra persona, no lo haces porque no sepas que está mal, sino que, en ese momento, no te importa en lo absoluto lo que está mal.

Verás, la perseverancia perfecta requiere perfección y, debido a que nadie es perfecto, debemos buscar esa perseveranciafuera de nosotros mismos si es que queremos tener esperanza. Tu esperanza no se encuentra en tu carácter o fuerza, sino en el carácter y la fuerza del Señor. Puedes descansar en que Sus dádivas son buenas, tal como Él lo es. Tu perseverancia descansa en Él, y Él define lo que significa perseverar. Es la gracia de la perseverancia la que te da todo lo necesario para continuar en lo que Dios te ha llamado a ser y a hacer entre este momento y el regreso de Jesús. Cuando las dificultades exponen la debilidad de tu deseo de cambiar y los límites de tu fuerza, no tienes que entrar en pánico, ya que Él persevera en ti en esos momentos en que tú no puedes hacerlo.

Para profundizar y ser alentado: 1 Timoteo 6:11-16

jueves, 11 de enero de 2024

ENERO 11 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 Si sientes que eres libre de la necesidad que antes tenías de buscar el éxito o de estar bien contigo mismo, es porque la gracia te ha visitado.

Es algo intensamente intrínseco a los humanos. Es algo que todos perseguimos. Todos queremos sentirnos bien con nosotros mismos. Todos queremos pensar que estamos bien. Es una búsqueda llena de ansiedad y temor, y solo la gracia de Dios puede librarnos.
Esto es lo que nos sucede a todos. Buscamos horizontalmente el descanso que solo puede encontrarse verticalmente, y esto nunca funciona. Buscar en otros tu bienestar interior es ilógico. En primer lugar, tu bondad jamás será suficiente para obtener la alabanza constante de aquellos a quienes buscas impresionar. Te equivocarás en algún momento y decepcionarás a alguien. Tendrás un mal día. Te desviarás del camino. En algún punto de tu vida dirás o harás cosas que no debiste decir o hacer. Añade a esto el hecho de que la gente a tu alrededor no está interesada en ser tu mesías personal. La gente tampoco quiere vivir con la responsabilidad de tener tu identidad en sus manos. Buscar tu valor en la gente nunca funciona.
La paz que da el éxito tampoco es confiable. Debido a tu imperfección, cualquier éxito que seas capaz de obtener será dentro de poco sucedido por algún tipo de fracaso. Además, la satisfacción que trae el éxito tiene una vida muy corta. Al poco tiempo ya estás buscando el próximo éxito que te mantenga a flote. Es por eso que el hecho de que Jesús se haya convertido en tu justicia es una verdad maravillosa. Su gracia nos ha librado para siempre de la necesidad de comprobar nuestra justicia y valor. Es preciso recordar cada día que no debemos buscar horizontalmente lo que ya hemos recibido verticalmente. "El poducto de la justicia será la paz; tranquilidad y seguridad perpetuas serán su fruto". (Isaías 32:17). Esa justicia solo se encuentra en Jesús.

Para profundizar y ser alentado: 2 Corintios 6:3-10

miércoles, 10 de enero de 2024

ENERO 10 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 El ADN del gozo es la gratitud.
¿Has notado que la gente engreída y quejosa no es muy gozosa?


Desearía siempre

llevarla conmigo.

Desearía que siempre

moldeara la forma

en que veo la vida.

Desearía que dirigiera

mis deseos.

Desearía que fuera

la inclinación natural de

mi corazón.

Desearía recordar que

Tu gracia maravillosa

calla mis quejas.

Desearía que

mi adoración a Ti,

mi confianza en Ti,

mi descanso en Ti

alejara toda queja.

Si mi corazón ha de ser

librado del murmullo

y gobernado por la gratitud,

necesito Tu gracia:

gracia para recordar,

gracia para ver,

gracia que produzca

un corazón humilde y gozoso.


Para profundizar y ser alentado: Salmo 107

martes, 9 de enero de 2024

ENERO 9 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 Para el creyente, el miedo siempre significa olvidar a Dios. Si Dios es soberano y Su reino es sabio, justo y bueno, entonces, ¿por qué habríamos de temer?

Las palabras de Ezequías, el rey de Judá son verdad tanto hoy como lo fueron hace cientos de años cuando fueron pronunciadas. Judá había sido invadida por el poderoso rey de Asiria, Senaquerib. Ezequías preparó a Judá para la batalla, pero no es todo lo que hizo. Se dirigió al pueblo con un mensaje muy importante. Ezequías sabía que en esos momentos el pueblo de Dios era presto a temer, y también sabía de dónde venía ese temor. A menudo, en estos momentos difíciles el pueblo de Dios entraba en pánico porque sufría amnesia de identidad, olvidando quiénes eran como hijos de Dios y quién era Dios como el todopoderoso. Entonces, en este momento Ezequías sabía que no podía ser solo un buen rey ni bastaba con ser solo un buen general; también debía ser un pastor sabio para su pueblo.

Al prepararse para el ataque de los asirios, Ezequías no quería que Judá confiara en su valentía, su experiencia o sus armas. Él quería que supieran que habían sido bendecidos maravillosamente con otro ingrediente, uno que no debían olvidar. Les dijo: "¡Cobren ánimo y ármense de valor! No se asusten ni se acobarden ante el rey de Asiria y su numeroso ejército [...] Él se apoya en la fuerza humana, mientras que nosotros contamos con el Señor nuestro Dios, quien nos brinda Su ayuda y pelea nuestras batallas" (2 Crónicas 32:7-8).

Llegará el momento en que te preguntarás: "¿Dónde puedo encontrar valentía para la situación que estoy enfrentando?" Ezequías te da la respuesta: "Mira arriba y recuerda a tu Dios". Como hijo de Dios, nunca serás abandonado en el campo de batalla.

Para profundizar y ser alentado: Isaías 51:12-16

lunes, 8 de enero de 2024

ENERO 8 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

 Dios te llama a creer en Él y después trabaja en tu vida
para transformarte en una persona que realmente vive por fe.


No sé si hayas pensado en esto antes, pero la fe no es normal para ninguno de nosotros. La duda es normal. El miedo es normal. Vivir con base en la experiencia es normal. Repasar el catálogo de los escenarios posibles antes de acostarte y después de levantarte es normal. Vivir con base en nuestros pensamientos y sentimientos es normal. Envidiar la vida de alguien más y preguntarte por qué la tuya no es como la del otro es normal. Desear ser soberano sobre las personas y las circunstancias es normal. Maniular a otras personas para obtener lo que quieres es normal. Buscar horizontalmente la paz que solo se encuentra verticalmente es normal. Ceder ante desánimos, depresiones y frustraciones es normal. Distraerte con el trabajo, las compras, los medios, la comida o cualquier otra cosa es normal. Rebajar tus estándares para lidiar con el desánimo es normal. Pero la fe no es normal para ninguno de nosotros.

Entonces, Dios, en Su gracia, nos permite creer. Como Pablo dice en Efesios 2:8, la fe es un regalo de Dios. No hay nada más antinatural para la humanidad que tener fe en Dios. Claro, tenemos fe en muchas cosas, pero no en un Dios que no vemos ni oímos y que promete cosas tan grandes que parecen imposibles de cumplir. Dios nos da el poder de creer, pero no se detiene ahí. En Su misericordia, Dios también trabaja en las situaciones y relaciones de nuestro diario vivir con el fin de transformarnos, formarnos y moldearnos en el tipo de personas que construyen sus vidas en la creencia radical de que Dios realmente existe y es galardonador de los que lo buscan (Hebreos 11:6).

La próxima vez que te enfrentes a lo inesperado, a ese momento difícil que no deseas enfrentar, recuerda que ese momento no significa que Dios te ha olvidado, sino que está cercano y obrando en tu vida para bien. Dios te rescata de la ilusión de que puedes vivir la vida que deberías vivir confiando en los recursos inadecuados de tu sabiduría, tu experiencia, tu justicia y tu fuerza. Dios te transforma en el tipo de persona que vive su vida en base a una fe radical en Dios. Él es el alfarero, y nosotros Su barro. No nos dejará salir de Su taller hasta que Sus dedos nos hayan transformado en personas que creen sin dudar.

Para profundizar y ser alentado: Marcos 6:30-52

domingo, 7 de enero de 2024

ENERO 7 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp

La necesitas cada día. Tú y yo no podemos vivir sin ella.
¿Qué es? La presencia del Espíritu Santo en nosotros.


No recuerdo dónde estaba cuando sucedió. No estoy seguro si me perdí la conversación. No puedo explicar por qué tenía esta brecha miserable en mi entendimiento del evangelio. No puedo explicar por qué este elemento faltaba en mi bosquejo teológico. Pero así era, y esta ausencia estaba haciendo mi vida cristiana muy miserable.
Esta era mi teología funcional como hijo de Dios: sabía que había recibido el perdón de Dios por Su gracia y que Dios me había dado un pase todo incluido a la eternidad, pero pensaba que entre hoy y la eternidad mi trabajo era resolver todas las cosas. Era mi responsabilidad identificar el pecado, quitar el pecado de mi vida y esforzarme por vivir de una manera más bíblica. Créeme, lo intenté, pero no funcionó. Caí una y otra vez. Eran más mis fracasos que mis éxitos. Cada vez me frustraba y me desalentaba más. Sentía como si estuviera jugando un deporte en el que no tenía ninguna aptitud, donde además alguien registraba el marcador perfectamente. Recuerdo ese momento en la universidad cuando todo cambió. Eran las seis de la mañana, estaba teniendo mi tiempo devocional a la fuerza, cuando finalmente coloqué mi cabeza sobre el escritorio y oré: "¡No puedo hacer lo que me estás pidiendo que haga!". Luego leí el siguiente capítulo en mi plan de lectura bíblica y, por la gracia de Dios, era Romanos 8.
Leí el capítulo una y otra vez, incluyendo estas palabras: "Porque si ustedes viven conforme a ella [la naturaleza pecaminosa], morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán" (v 13). Sentí como si estallaran fuegos artificiales en mi cabeza. Dios sabía que mi necesidad como pecador era tan grande que no era suficiente que solo me perdonara. Él tenía que venir a vivir dentro de mí, de lo contrario yo no sería capaz de ser lo que debía ser o de hacer lo que debía hacer como nueva criatura.
Necesito la presencia y el poder del Espíritu Santo viviendo dentro de mí, ya que el pecado secuestra los deseos de mi corazón, oscurece mis ojos y debilita mis rodillas. Mi problema no solo es la culpa del pecado, es la inhabilidad del pecado también. Es por eso que Dios, en Su gracia, les da a Sus hijos la presencia convincente y fortalecedora del Espíritu Santo. No podría decirse mejor que como Pablo lo dijo al final de su discurso sobre el regalo del Espíritu: Él le da vida a tu cuerpo mortal (Romanos 8:11).

Para profundizar y ser alentado: Romanos 8:1-17

lunes, 1 de enero de 2024

¿Qué es Discipular?: La Inevitabilidad de la Influencia - Mark Dever


Nuevas Misericordias Cada Mañana - Enero 01


DICIEMBRE 31 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“En el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. Juan 7:37.

LA paciencia tuvo en el Señor su obra perfecta, y hasta el último día de la fiesta alegó con los judíos, así como en este último día del año alega con nosotros y espera mostrarnos su misericordia. Admirable, en verdad, es la paciencia del Salvador, pues año tras año se muestra indulgente con algunos de nosotros, a pesar de nuestras provocaciones, de nuestras rebeliones y de nuestra resistencia contra el Espíritu Santo. ¡Es una verdadera maravilla que todavía estemos en la tierra donde se nos ofrece misericordia! La piedad se manifestó muy claramente, pues Jesús clamó, lo que no sólo implica el tono elevado de la voz, sino la ternura de su acento. El nos suplica que seamos reconciliados. “Os rogamos, dice el apóstol, como si Dios rogase por medio nuestro”. ¡Cuán ardientes y patéticas son estas palabras! ¡Cuán profundo debe ser el amor que hace que Jesús llore por los pecadores y que, como una madre, invite a sus hijos a ir a su seno! Ante el llamamiento de tal clamor, nuestros corazones acudirán gustosos.
Se hizo una muy abundante provisión. Todo lo que el hombre necesita para apagar la sed de su alma, le ha sido dado. La expiación lleva paz a su conciencia; el Evangelio lleva a su entendimiento la más valiosa instrucción; la persona de Jesús es para su corazón el objeto más noble de su amor; la verdad “como es en Jesús” da a todo su ser el alimento más puro. La sed es terrible, pero Jesús la apaga. Aunque el alma esté pasada de debilidad, Jesús la puede restablecer.
La proclamación se hizo para todos indistintamente. Todo el que tiene sed es bienvenido. No se hace ninguna distinción. Lo único que se requiere es tener sed. Todo el que sufra de la sed de avaricia, de ambición, de placer, de conocimiento o de descanso, es invitado. Quizás la sed sea mala en sí misma, y no tenga ningún indicio de gracia, sino más bien de excesivo pecado que ansía hallar satisfacción. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que el Señor Jesús no extiende la invitación porque haya algo bueno en la criatura, sino lo hace espontáneamente y sin acepción de personas.
Se proclamó muy ampliamente la personalidad de Jesús. El pecador tiene que ir a Jesús, y no a las obras, a los ritos o a las doctrinas. Tiene que ir a un Redentor personal, “el cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero”. La única estrella de esperanza para el pecador es el Salvador que sangra, que muere y que resucita. ¡Que Dios nos dé gracia para venir ahora y beber, antes que se ponga el sol de este último día del año!
Aquí no se sugiere ninguna espera ni ninguna preparación. Para beber no se requiere ninguna aptitud. El necio, el ladrón, la ramera, pueden beber; y, por lo tanto, la perversidad de carácter no constituye un obstáculo para que se invite a la gente a creer en Jesús. Para llevar agua al sediento no necesitamos ni copa de oro ni cáliz adornado con piedras preciosas. La boca de la pobreza está invitada a inclinarse y a beber abundantemente de este manantial. Los labios leprosos e inmundos pueden tocar la fuente del amor divino; al hacerlo así, no sólo no la contaminarán, sino que saldrán de ella purificados. Jesús es la fuente de la esperanza. Querido lector, oye la cariñosa voz del querido Redentor, mientras clama a cada uno de nosotros:
Si alguno tiene sed,
Venga a mí y beba.

sábado, 30 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 30 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Mejor es el fin de una cosa que su principio”. Eclesiastés 7:8.

MIRA al Señor y Maestro de David. Observa su principio. “Despreciado y desechado entre los hombres; varón de dolores, experimentado en quebranto”. ¿Quieres ver el fin? Está sentado a la diestra del Padre, esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. “Como él es, así también somos nosotros en este mundo”. Tú debes llevar la cruz, de lo contrario nunca te ceñirás la corona; tienes que pasar a través del lodo, de lo contrario nunca andarás por las calles de oro. ¡Toma ánimo, pues, abatido cristiano! “Mejor es el fin de una cosa que su principio”. ¡Mira cuán despreciable es la apariencia de aquella oruga que se arrastra! Ese es el principio de la cosa ¡Mira aquel insecto con vistosas alas que juguetea a los rayos del sol y liba en las flores, lleno de vida y de felicidad. Ese es el fin de la cosa. Esa oruga eres tú, mientras estés en la crisálida de la muerte, pero cuando Cristo aparezca serás como él, pues lo verás como él es. Alégrate por ser igual a él, “gusano y no hombre”, para que, como él, te sacies cuando despertares a su semejanza. El diamante en bruto se pone en el torno del lapidario. El lo corta en todos los lados. El diamante pierde mucho, mucho que parece precioso. El rey es coronado; se coloca la diadema en la cabeza del monarca, con alegres toques de corneta. En esa corona centellea un brillante rayo que procede precisamente de aquel diamante que, hace un rato, el lapidario trató tan despiadadamente. Puedes compararte no más a ese diamante, pues tú eres un componente del pueblo de Dios, y este es el tiempo cuando tienes que ser tallado. Que la fe tenga su obra perfecta, pues el día cuando la corona sea puesta en la cabeza del Rey eterno, inmortal, invisible, un rayo de gloria saldrá de ti. “Ellos me serán un tesoro especial, dice Jehová, en aquel día”. “Mejor es el fin de una cosa que su principio”.

viernes, 29 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 29 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Hasta aquí nos ayudó Jehová”. 1 Samuel 7:12.

LA expresión “hasta aquí” se asemeja a una mano que señala el pasado. Transcurrieron veinte o setenta años, y sin embargo, “hasta aquí nos ayudó Jehová”. A través de la pobreza, a través de la riqueza, a través de la enfermedad, a través de la salud; en la patria, en el extranjero; en la tierra, en el mar; en honra y en deshonra; en perplejidad, en gozo, en aflicción, en triunfo, en oración y en tentación, “hasta aquí nos ayudó Jehová”. Nos causa placer mirar una extensa avenida de árboles. Es agradable contemplar de un extremo a otro la extensa perspectiva, parecida a un templo verde con sus pilares de ramas y sus arcos de hojas. Es igualmente agradable contemplar la larga avenida de tus años junto a las verdes ramas de misericordia que están arriba, y mirar los sólidos pilares de bondad y fidelidad que sostienen tus alegrías. ¿No hay en las lejanas ramas ningún pájaro que cante?
Pero esta expresión apunta también hacia delante. Cuando un hombre levanta cierta señal y escribe en ella “hasta aquí”, indica que aun no llegó al fin y que, por lo tanto, tiene todavía que recorrer cierta distancia. Más pruebas, más alegrías; más tentaciones, más triunfos; más oraciones, más respuestas; más fatigas, más fuerzas; más luchas, más victorias. Después vienen las enfermedades, los achaques y la muerte. ¿Y con esto se termina todo? ¡No! Hay más todavía: el despertar a la semejanza de Jesús, los tronos, las arpas, los cantos, los salmos, los vestidos blancos, el rostro de Jesús, la compañía de los santos, la gloria de Dios, la plenitud de la eternidad y la inmensidad de la gloria. Anímate, creyente, y con agradecida confianza levanta tu “Ebenezer”, pues el que te ayudó hasta aquí, te ayudará hasta el fin de la jornada. ¡Cuán maravilloso es el panorama que la expresión “hasta aquí” presenta a nuestros ojos, cuando la consideramos a la luz del cielo!

jueves, 28 de diciembre de 2023

Adquiriendo la verdadera seguridad de salvación: Renovando Tu Mente con...


La falsa seguridad de salvación: Renovando Tu Mente con R.C. Sproul


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El deber de buscar la seguridad de salvación: Renovando Tu Mente con R.C. Sproul


DICIEMBRE 28 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios”. Gálatas 2:20.

CUANDO el Señor en su misericordia pasó cerca de nosotros y nos vio en nuestros pecados, lo primero que dijo fue: “Vive”; dijo esto primero porque su vida es una de las cosas absolutamente esenciales en los asuntos espirituales, y hasta que ella no nos sea concedida, somos incapaces de participar de las cosas del reino. Ahora bien; la vida que la gracia confiere a los santos en el instante de su despertamiento espiritual, no es otra cosa que la vida de Cristo, que, a semejanza de la savia, corre del tronco a las ramas, que en este caso somos nosotros, y establece una viva conexión entre nuestras almas y Jesús. La fe es la gracia que conoce esta unión, pues ha procedido de ella como su primer fruto. La fe es el cuello que une el cuerpo de la Iglesia con su gloriosa Cabeza. La fe se prende del Señor Jesús con firmeza y determinación. Ella conoce su excelencia y su valor, y ninguna tentación podrá inducirla a poner su confianza en otro lugar. Jesucristo se complace tanto en esta gracia celestial, que nunca deja de fortalecerla y sustentarla con el abrazo de amor y con el poderoso apoyo de sus eternos brazos. Aquí se establece luego una viva, sensible y agradable unión que deja correr ríos de amor, de confianza, de simpatía, de complacencia y de gozo, de los cuales tanto la esposa como el esposo les gusta beber. Cuando el alma puede comprender claramente esta unidad entre Cristo y ella, puede sentir como si un solo pulso latiera para ambos y una sola sangre corriera por las venas de los dos. Entonces el corazón está tan cerca del cielo, como este puede estarlo de la tierra, y se prepara para gozar de la comunión más sublime y espiritual.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

¡Mujer Verdadera 365 Cronológico!

INVITACIÓN DEL MINISTERIO AVIVA NUESTROS CORAZONES

El propósito de este plan de lectura es que puedas leer toda la Biblia en un año de manera cronológica. Cada día de lectura estará acompañado de un pequeño devocional que te ayudará a profundizar y meditar en los pasajes asignados para cada día. ¡Lee la Biblia con nosotras en un año con el reto «Mujer Verdadera 365 Cronológico»!


DICIEMBRE 27 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“¿Crece el junco sin lodo?” Job 8:11.

EL junco es esponjoso y hueco, y lo mismo es el hipócrita: no hay en él ni substancia ni consistencia. El junco es sacudido de un lado a otro por el viento, y el formalista se rinde a toda influencia. Por esta razón el junco no se rompe con la tempestad, ni los hipócritas se turban con la persecución. Yo no quisiera ser ni engañador ni engañado. Quizás el texto de esta mañana me ayude a examinarme a mí mismo para ver si soy o no un hipócrita. El junco, por naturaleza, vive en el agua, y debe su existencia al lodo y a la humedad. En cuanto el lodo se seca, inmediatamente se seca también el junco. Su verdor depende enteramente de las circunstancias; si hay mucha agua florece, y si no la hay se seca. ¿Es este mi caso? ¿Sirvo a Dios sólo cuando me hallo entre buena compañía o cuando la religión resulta productiva y respetable? ¿Amo a Dios sólo cuando recibo de sus manos comodidades temporales? Si es así, soy un vil hipócrita, y, a semejanza del junco, pereceré cuando la muerte me prive de los goces exteriores. ¿Puedo yo afirmar honestamente que cuando las comodidades corporales han sido escasas y cuando las circunstancias han sido, para la gracia, más bien adversas que propicias, he mantenido firme mi integridad? Entonces tengo esperanza de que haya en mí una piedad genuina y vital. El junco no puede crecer sin lodo, pero los árboles plantados por la diestra de Jehová florecen aun en los años de sequía. El hombre piadoso crece mejor cuando sus recursos terrenales decaen. El que sigue a Cristo por la bolsa es un Judas; los que le siguen por los panes y los peces son hijos del diablo; pero los que lo siguen por amor son sus amados. Señor, haz que mi vida se halle en ti y no en el lodo del favor y de la ganancia de este mundo.

martes, 26 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 26 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“El postrer Adán”. 1 Corintios 15:45.

JESÚS es la cabeza representativa de sus elegidos. Como todo heredero de carne y de sangre tiene en Adán un interés personal, Por ser él la cabeza representativa del linaje humano desde el punto de vista de la ley de las obras, así también bajo la ley de la gracia toda alma redimida es una con el Señor del cielo, puesto que él es el Segundo Adán, el Fiador y Substituto de los elegidos en el nuevo pacto de amor. El apóstol Pablo declara que Leví estaba en los lomos de Abraham cuando Melquisedec le salió al encuentro. Es también verdad que el creyente estaba en los lomos de Jesucristo, el Mediador, cuando en la remota eternidad los convenios del pacto de gracia fueron decretados, ratificados y asegurados para siempre. Así, todo lo que Cristo ha hecho, lo ha hecho a favor de toda su Iglesia. Somos crucificados con él y sepultados con él (Col. 2:10-13), y para hacer esto aun más admirable, resucitamos con él y ascendemos con él a las alturas (Ef. 2:6). Es así como la Iglesia ha cumplido la ley y es “acepta en el Amado”. Es así como es mirada con complacencia por el justo Jehová, pues él la mira en Jesús y no como separada de su cabeza representativa. Como el Ungido Redentor de Israel, Jesucristo no tiene nada que sea distinto de su Iglesia. Todo lo que él tiene, lo tiene para ella. La justicia de Adán fue nuestra mientras él la mantuvo, y, cuando pecó, su pecado fue también nuestro. De la misma manera, y por el hecho de ser nuestro representante, todo lo que el Segundo Adán es o hace, pertenece tanto a él como a nosotros. Aquí está el fundamento del pacto de gracia. Este bondadoso sistema de representación y de sustitución que movió a exclamar a Justino mártir: “¡Oh bendito cambio, oh dulce permuta!”, es la base misma del Evangelio de nuestra salvación y tiene que ser recibido con fe inquebrantable y con extático gozo.

lunes, 25 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 25 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel”. Isaías 7:14.

VAYAMOS hoy a Bethlehem, y en compañía de los pastores y de los magos veamos al que ha nacido Rey de los Judíos, pues nosotros, por la fe, podemos afirmar que tenemos interés en él y que podemos cantar: “Un niño nos ha nacido, hijo nos es dado”. Jesús es Jehová encarnado, es nuestro Señor y nuestro Dios; y al mismo tiempo nuestro hermano y nuestro amigo. Adorémoslo y admirémoslo. Notemos, en primer lugar, su milagrosa concepción. Nunca antes se había oído que una virgen concibiera y diera a luz un hijo. “Jehová ha creado una cosa nueva sobre la tierra; una mujer obtendrá un varón”. La primera promesa dice así: “La simiente de la mujer”; no dice: “el vástago del hombre”. Ya que la osada mujer introdujo el pecado que nos trajo como consecuencia el Paraíso perdido, ella misma es la que por su Hijo nos introduce al Paraíso recuperado. Nuestro Salvador, aunque era verdadero hombre, era, en cuanto a su naturaleza humana, el Santo de Dios. Por el poder del Espíritu Santo, nació de la virgen sin la mancha del pecado original que pertenece a todos los que son nacidos de la carne. Inclinémonos reverentemente ante el Santo Niño, cuya inocencia devuelve a la naturaleza humana su antigua gloria. Oremos para que él, que es la esperanza de gloria, pueda ser formado en nosotros. No dejes de notar su humilde parentela. El pasaje de esta mañana describe a su madre como una simple “virgen”; no como una princesa, o como una profetisa, o como una matrona de cuantiosa fortuna. Es cierto que su linaje no era despreciable, pues sangre de reyes corría por sus venas; y que su mente no era frágil ni ignorante, pues pudo cantar muy dulcemente un cántico de alabanza, pero, a pesar de esto, ¡cuán humilde era su posición, cuán pobre el hombre de quien era prometida y cuán miserables las comodidades ofrecidas al Rey recién nacido! Así la pobreza quedó consagrada y los hombres de condición humilde son elevados a una posición de honor. Todo creyente es un retrato de Cristo, pero un creyente pobre es el retrato mismo, puesto en el mismo marco de pobreza que rodea la imagen del Maestro. Nosotros juzgamos iguales todos los días, sin embargo, ya que el tiempo y la costumbre general traen hoy a nuestras mentes pensamientos relacionados con Jesús, recordemos con gozo el glorioso nacimiento de nuestro querido Redentor. Para el alma renovada cada día debiera ser el cumpleaños del Salvador. En medio de todo lo que en las circunstancias del nacimiento de Emmanuel es humillante, hay mucho que es honorable. ¿El nacimiento de quién fue alguna vez anunciado por una larga serie de profecías o ansiado por tantos corazones? ¿Quién sino Ël puede gloriarse de tener un precursor que lo señale como el Hombre que había de venir? ¿Cuándo los ángeles cantaron a medianoche, o cuándo Dios puso en el cielo una nueva estrella? ¿A la cuna de quién acudieron espontáneamente los ricos y los pobres, para llevar ofrendas sinceras y voluntarias? ¡Bien puede regocijarse la tierra, bien pueden los hombres dejar sus trabajos para celebrar el gran cumpleaños de Jesús! ¡Oh Bethlehem, casa de pan, nosotros vemos en ti, satisfechas para siempre, nuestras esperanzas! El, el Salvador prometido tiempo ha, nos introduce en la edad de oro. Que la alegría reine en este momento; que los cánticos sagrados y la dulce música del corazón acompañen a nuestras almas en sus éxtasis de gozo. El precioso nombre “Emmanuel” es indeciblemente encantador. Es este un nombre apropiado para labios de querubines, pero, por la maravillosa condescendencia de Dios, sólo los hombres lo pueden pronunciar. El no está tanto con los serafines como está con nosotros. Dios está con nosotros, en nuestra naturaleza, en nuestra aflicción, en la obra de nuestra vida, en nuestra pena, en nuestro sepulcro y ahora, o más bien, nosotros estamos con él en la resurrección, en la ascensión, en el triunfo y en la segunda gloriosa venida. Que tengamos todo este día comunión espiritual con Emmanuel.

domingo, 24 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 24 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Por amor de vosotros se hizo pobre”. 2 Corintios 8:9.

EL Señor Jesucristo fue eternamente rico, glorioso y exaltado, pero “por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico”. Como el creyente rico no puede ser sincero en su comunión con sus hermanos pobres, a no ser que con sus bienes ministre a las necesidades de esos hermanos pobres, así también (ya que rige una misma ley tanto para la cabeza como para los miembros) es imposible que nuestro Señor Jesucristo pueda haber tenido comunión con nosotros, a no ser que nos haya hecho partícipes de sus abundantes riquezas y se haya hecho pobre para hacernos ricos. Si él hubiese permanecido en su trono de gloria y nosotros hubiésemos continuado en las ruinas de la caída, sin salvación, la comunión habría sido imposible por ambas partes. Nuestra posición de hombres caídos hace tan imposible que (fuera del pacto de gracia) haya comunión entre nosotros y Dios, como que la haya entre Cristo y Belial. Para que esa comunión pueda ser lograda, es necesario que el pariente rico otorgue sus bienes a sus parientes pobres, que el justo Salvador dé su perfección a sus hermanos pecadores y que nosotros, pobres y culpables criaturas, podamos tomar en su plenitud, gracia por gracia. Y así, dando y recibiendo, el uno desciende de las alturas y el otro asciende de las profundidades y pueden así abrazarse recíprocamente en sincera y cordial comunión. La pobreza, antes de aventurarse a tener comunión, tiene que ser enriquecida por aquel en quien están los tesoros infinitos; y la culpa, antes de que el alma pueda andar en comunión con la pureza, tiene que desaparecer en la justicia impartida. Jesús tiene que vestir a su pueblo con sus propios vestidos, de lo contrario no lo puede admitir en su palacio de gloria; Jesús debe lavar a los suyos en su propia sangre, de lo contrario no estarán en condiciones de recibir su abrazo de comunión. ¡Oh creyente!, aquí hay amor. Por amor de ti Jesús se hizo pobre para elevarte a la comunión con él.