Versículo para hoy:

miércoles, 8 de marzo de 2023

MARZO 8 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

Es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14.22


El pueblo de Dios tiene sus pruebas. Dios cuando eligió a su pueblo, no tuvo el designio de que fuese un pueblo no probado. Al contrario, su componentes fueron elegidos en el horno de aflicción; nunca fueron elegidos para la paz mundanal y el goce terrenal. Nunca se les prometió que quedarían inmunes de la enfermedad y de los dolores de la mortalidad. 
Cuando el Señor les extendió el título de privilegio, incluyó entre otras cosas, la corrección y disciplina, de las cuales inevitablemente serían herederos. Las aflicciones son una parte de nuestra provisión; fueron predestinadas para nosotros en los solemnes decretos de Dios y legadas para nosotros en el testamento de Cristo. Tan cierto como que las estrellas fueron formadas por sus manos y sus órbitas fueron fijadas por él, así es cierto que las aflicciones nos han sido destinadas. 
Dios ha dispuesto el tiempo, el lugar y la intensidad de estas cargas, y ha dispuesto también el efecto que ellas han de tener sobre nosotros. Los hombres buenos no deben esperar quedar libres de las pruebas. Si esperan esto, quedarán decepcionados, pues ninguno de sus predecesores ha vivido sin ellas. Observa la paciencia de Job; recuerda a Abraham, pues él tuvo sus pruebas, y por su fe llegó a ser el padre de los creyentes. Observa bien las biografías de todos los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles y de los mártires, y descubrirás que ninguno de aquellos a quienes Dios hizo vasos de misericordia, dejó de pasar por el fuego de la aflicción. 

Fue establecido desde la antigüedad que la cruz de la aflicción sea grabada en cada vasija de misericordia, como marca real por la cual se distingue la honorable vajilla del Rey. Pero aunque la tribulación es la senda de los hijos de Dios, ellos tienen el consuelo de saber que su Maestro la ha experimentado antes que ellos. Además cuentan con su presencia y su aliento que los animan, su gracia que los sostiene y su ejemplo que les enseña cómo soportar.

martes, 7 de marzo de 2023

MARZO 7 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Tened fe en Dios". Marcos 11.22

La fe es el pie del alma con el cual esta puede marchar a lo largo del camino de los mandamientos. El amor puede hacer que los pies se muevan velozmente, pero la fe es el pie que lleva al alma. La fe es el óleo lubricante que pone en condiciones de marchar, a las ruedas de la devoción y de la piedad. Sin fe las ruedas salen de sus ejes y marchamos dificultosamente. Teniendo fe, puedo hacer tod as las cosas; sin fe no tendré ni la inclinación ni el poder para hacer algo en la causa de Dios. Si deseas hallar a los hombres que mejor sirven a Dios, tienes que buscarlos entre los de mayor fe. "Poca Fe" salvará al hombre, pero no puede hacer grandes cosas para Dios. El pobre "Poca Fe" no podría haber luchado contra Apolión; fue necesario que Cristiano lo hiciera. El pobre "Poca Fe" no podría haber matado al "Gigante Desesperación", se requería el brazo de "Gran Corazón" para derribar al monstruo. "Poca Fe" irá al cielo sin duda alguna, pero a menudo tiene que esconderse en una cáscara de nuez y, excepto sus joyas. lo pierde todo. "Poca Fe" dice: "este es un camino áspero, lleno de filosas espinas y de grandes peligros, temo andar por él". Pero "Grande Fe" recuerda esta promesa: "Hierro y metal tu calzado, y como tus días tu fortaleza"; y así se aventura osadamente. "Poca Fe" se desalienta y mezcla sus lágrimas con el diluvio, pero "Grande Fe" canta: "Cuando pasares por las aguas, y seré contigo; y por los ríos, no te anegarán". Y así vadea enseguida el río. 

¿Quieres estar satisfecho y feliz? ¿Quieres gozar de la religión? ¿Quieres tener la religión de la alegría y no de la tristeza? Entonces, ten fe en Dios. Si amas las tinieblas y estás satisfecho con habitar en la pesadumbre y en la miseria, entonces conténtate con "Poca Fe". Si amas la luz solar y quieres cantar cantos de regocijo, entonces codicia ardientemente este don superior: "Grande Fe".

lunes, 6 de marzo de 2023

Orando por la cosecha - Samuel Masters - Mateo 9:37-38


¿Debería la mujer ser sumisa a la autoridad del hombre? La respuesta de Elisabeth Elliot



MARZO 6 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Os es necesario nacer otra vez". Juan "3.7

La regeneración es una doctrina que está colocada en la base misma de la salvación. Tendríamos pues, que ser muy diligentes en considerar si realmente hemos "nacido otra vez", porque hay muchos que pretenden haber pasado por esta experiencia, pero en realidad no es así. Ten por cierto que el nombre de cristiano no es la naturaleza cristiana, y que el haber nacido en un país llamado cristiano y el haber sido reconocido como uno que profesa la religión cristiana no significa nada, a menos que a esto se añada algo más: el "nacer otra vez" por el poder del Espíritu Santo. El nuevo nacimiento es tan misterioso que las palabras humanas no lo pueden describir. "El viento de donde quiere sopla y oyes su sonido, mas ni sabes de dónde viene ni adonde vaya; así es todo aquel que es nacido del Espíritu". Sin embargo, es este un cambio conocido y sentido: conocido por las obras de santidad y sentido por la experiencia de la gracia. Esta gran obra es sobrenatural.
No es una obra que el hombre lleva a cabo por sí mismo. Se nos comunica un nuevo principio que obra en el corazón, renueva el alma y afecta todo el ser. No es un cambio de mi nombre, sino una renovación de mi naturaleza, de tal modo que yo ya no soy el hombre que solía ser, sino un nuevo hombre en Cristo Jesús.
Lavar y vestir un cadáver es cosa muy distinta de comunicarle vida. El hombre puede hacer lo primero, pero sólo Dios puede hacer lo segundo. Ahora bien, si has nacido otra vez, tu confesión será esta: "¡Oh! Señor Jesús eterno Padre, tú eres mi progenitor espiritual. Si tu Espíritu no hubiese soplado en mí, hálito de vida nueva, vida santa y espiritual, habría permanecido hasta hoy en mis delitos y pecados. Mi vida celestial procede enteramente de ti; a ti la atribuyo. Mi vida está escondida con Cristo en Dios. No vivo ya yo, sino Cristo vive en mí". Que el Señor me permita estar bien seguro sobre este punto vital, porque ser no regenerado equivale a estar sin salvación, sin perdón, sin Dios y sin esperanza.

domingo, 5 de marzo de 2023

MARZO 5 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"No durmamos como los demás". 1 Tesalonicenses 5.6

Hay muchos medios para promover la vigilancia cristiana. Entre otros, recomendamos vivamente a los cristianos que conversen juntos acerca de los caminos del Señor. Cristiano y Esperanza, mientras viajaban hacia la Ciudad Celestial, se decían recíprocamente: "Para guardarnos de dormitar en este lugar, empecemos un buen discurso". Cristiano dijo: "hermano, ¿por dónde empezamos?" y Esperanza le respondió: "por donde empezó Dios con nosotros". Entonces Cristiano cantó este canto:
Cuando los santos empiezan a dormir, vengan aquí
y oigan cómo los dos peregrinos platican.
Sí, aprendan de ellos en algún modo, 
a tener abiertos sus adormecidos y soñolientos ojos.
El compañerismo de los santos debidamente cultivado
los guardará despiertos, a pesar del infierno.

Los cristianos que se aíslan y viajan solos, están muy propensos a dormitar. Ten compañía cristiana, y por su influencia te conservarás despierto, refrigerado y animado a hacer progresos más rápidos en el camino hacia el cielo. Pero mientras en la senda de Dios vas tomando sanos consejos de otros, ten cuidado de que el tema de tu conversación sea el Señor Jesús. Que el ojo de la fe esté constantemente fijo en Él; que tu corazón esté lleno de Él; que tus labios hablen cosas dignas de Él. Amigo, vive cerca de la cruz, y así no dormirás. Esfuérzate por tener una clara comprensión del valor del lugar al cual te diriges. Si tienes presente que estás viajando hacia el cielo, no dormirás en el camino. Si estás pensando en que el infierno está detrás de ti y el diablo te está persiguiendo, no malgastarás el tiempo. ¿Dormirá el homicida teniendo detrás de sí al vengador de la sangre, y delante de sí a la ciudad de refugio? Cristiano, ¿dormirás mientras la puertas de perlas están abiertas, mientras los cantos de los ángeles aguardan tu llegada y mientras te espera una áurea corona? ¡Oh no! Sigue orando y vigilando en santa comunión para que no entres en tentación.

sábado, 4 de marzo de 2023

MARZO 4 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Bástate mi gracia". 2 Corintios 12.9

Si ninguno de los cristianos fuera pobre o atribulado, no conoceríamos ni la mitad de los consuelos de la divina gracia.
Cuando hallamos al errante que no tiene donde reclinar su cabeza, pero aun puede decir: "Seguiré confiando en el Señor"; cuando vemos al pobre que muere de hambre y de sed, pero que sin embargo se gloría en Jesús; cuando vemos a la desolada viuda sumida en la aflicción, pero que a pesar de eso conserva su fe en Cristo, ¡oh, qué honor esa actitud significa para el Evangelio! La graciade Dios queda demostrada y engrandecida en la pobreza y en las pruebas del creyente. Los santos cobran ánimo bajo cualquier descorazonamiento, porque creen que todas las cosas obran para su bien, y que de los males aparentes, una bendición real vendrá al fin; que su Dios, o los librará de las pruebas enseguida, o con toda seguridad, los sostendrá mientras estén pasando por ellas.

Esta paciencia de los santos demuestra el poder de la gracia divina. Hay un faro en la mar; la noche es tranquila: yo no puedo pues, decir si su construcción es sólida. La tempestad debe bramar en torno de él y entonces sabré si permanecerá. Así es con la obra del Espíritu. Si no fuera muchas veces circundada con aguas tempestuosas, no conoceríamos si es verdadera y fuerte; si los vientos no soplaran sobre ella, no sabríamos cuán firme y segura es. Las obras maestras de Dios son aquellos hombres que permanecen firmes e inconmovibles. El que quiera glorificar a su Dios debe tener presente que ha de encontrarse con muchas pruebas. Ningún hombre puede ser ilustre delante de Dios, a no ser que sus conflictos sean muchos. Por lo tanto, si tu vida fuere muy probada, regocíjate en ello, porque así mostrarás mejor la todopoderosa gracia de Dios. 
No pienses ni por un momento que Él te pueda faltar; desecha tal pensamiento. El Dios que ha sido suficiente hasta ahora, lo será hasta el fin.

viernes, 3 de marzo de 2023

MARZO 3 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Te he escogido en horno de aflicción". Isaías 48.10

Consuélate, probado creyente, con este pensamiento: Dios dice: "Te he escogido en horno de aflicción". ¿No viene a nosotros esta palabra como una tenue lluvia que mitiga los ardores de la llama? ¿No es como una coraza antiflama contra la cual el fuego no tiene poder? Que venga la aflicción: Dios me ha escogido. Pobreza, puedes golpear a mi puerta, Dios ya está dentro de mi casa y me ha escogido. Enfermedad, puedes entrar, ya tengo el bálsamo: Dios me ha escogido. Cualquier cosa que me acontezca en este valle de lágrimas, yo sé que Él me ha escogido. Creyente, si tú buscas un consuelo aun mayor recuerda que tú tienes al Hijo del Hombre contigo en el horno.

En tu solitaria habitación se sienta Uno junto a ti, a quien no has visto, pero a quien amas, y quien frecuentemente, cuando tú ni te das cuenta de ello, hace blanda tu cama y suave tu almohada.
Tú te hallas en pobreza, es cierto, pero el Señor de vida y gloria es en tu desolado hogar un asiduo visitador. A él le agrada ir a esos lugares solitarios para visitarte. Tu Amigo se pone junto a ti muy estrechamente. No puedes verle, es cierto; pero puedes sentir el apretón de sus manos. ¿No oyes su voz? Aun en el valle de la sombra de la muerte te dice: "No temas que yo soy contigo; no desmayes que yo soy tu Dios". Recuerda aquella noble palabra de César: "No temas, tú llevas a César y toda su fortuna". No temas, cristiano: Jesús está contigo. En todas tus ardientes pruebas su presencia es tu consuelo y tu seguridad. Él nunca dejará a uno que ha escogido para sí. "No temas que yo soy contigo" es la segura palabra de promesa a sus escogidos que están en el "horno de la aflicción".

jueves, 2 de marzo de 2023

MARZO 2 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Todos los de Israel, descendían a los filisteos cada cual a amolar su reja, su azadón, su hacha o su pico". 1 Samuel 13.20

Estamos empeñados en una gran guerra con los filisteos del mal. La predicación, la enseñanza, la oración, las dádivas: todo debe ser puesto en acción, y los talentos que hemos considerado demasiado inferiores para el culto divino, deben ahora ser empleados. Rejas de arado, hachas y azadones pueden ser útiles para matar filisteos. Las herramientas rústicas pueden dar rudos golpes; lo que se necesita no es matar con elegancia sino con eficacia. Cada momento, en sazón o fuera de ella, cada fragmento de talento natural o de habilidad conseguida por medio de la instrucción, cada oportunidad favorable o desfavorable, deben ser usados. La mayor parte de nuestras herramientas necesitan ser afiladas. Necesitamos percepción vivaz, necesitamos tacto, energía y diligencia. En una palabra: necesitamos completa adaptación a la obra del Señor. El sentido común y práctico escasea mucho entre los conductores de empresas cristianas. Si lo deseamos, podemos aprender de nuestros enemigos y hacer que los filisteos afilen nuestras armas. Pongamos hoy suficiente atención para afilar nuestro celo con la ayuda del Espíritu Santo. 

¡Considera la energía de los papistas, cómo rodean la mar y la tierra para hacer un prosélito! ¿Monopolizarán ellos el celo? ¡Observa a los devotos paganos, qué tortura soportan en el culto de sus ídolos! ¿Sólo ellos deben exhibir paciencia y sacrificio personal? ¡Fíjate también en los príncipes de las tinieblas, cómo perseveran en sus esfuerzos, cuán descarados son en sus tentativas, cuán temerarios en sus planes, cuán precavidos en sus proyectos, cuán enérgicos en todo! Los demonios están unidos como un solo hombre en su infame rebelión, mientras que los creyentes en Jesús estamos divididos en el culto que debemos rendir a Dios, y apenas alguna que otra vez trabajamos en unanimidad ¡Dios quiera que podamos aprender a servir de bendición!

miércoles, 1 de marzo de 2023

MARZO 1 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Levántate Aquilón, y ven Austro; sopla mi huerto, despréndanse sus aromas". Cantares 4.16

Cualquier cosa es mejor que la calma mortal de la indiferencia. Bien pueden nuestras almas desear el viento norte de la prueba, si únicamente ese Aquilón puede extraer el perfume de nuestros dones. Mientras no se diga "Jehová estaba en el viento", no podremos evitar el ventarrón más tormentoso que jamás haya soplado sobre las plantas de la gracia divina. ¿No se somete humildemente la esposa en este versículo a los reproches de su amado, suplicándole únicamente que le envíe su gracia en alguna forma, no poniendo ella ninguna condición en cuanto a la manera de enviarla? ¿No estaba ella, igual que nosotros, tan aburrida de calma mortal e impía que ansiaba tener algo que hacer? Con todo, deseaba también el cálido viento del consuelo, las sonrisas del amor divino y el gozo de la presencia del Redentor. Estas cosas son frecuentemente muy eficaces para despertar nuestra perezosa vida. Ella desea una cosa o la otra, o ambas juntas, con tal de poder deleitar a su amado con los frutos de su jardín. No puede resignarse a ser inútil, ni tampoco lo podemos nosotros. ¡Cuánto nos alienta pensar que Jesús puede hallar satisfacción en nuestros pobres y débiles dones! ¿La hallará en verdad? Esto parece ser demasiado bueno para que sea verdadero. Bien podríamos solicitar la aflicción y aun la misma muerte si ellas nos ayudaran a alegrar el corazón de Emmanuel.

Que nuestros corazones sean pulverizados si sólo por medio de eso nuestro precioso Señor puede ser glorificado. Los dones que no se ejercen son como los suaves perfumes que dormitan en los cálices de las flores. La sabiduría del Gran Labrador domina las diversas causas que se oponen a que se produzca el resultado deseado, y hace que tanto la aflicción como la consolación extraigan los gratos perfumes de la fe, del amor, de la esperanza, de la paciencia, de la mansedumbre, del gozo y de las otras flores hermosas del jardín. ¡Ojalá que nosotros conozcamos por experiencia lo que esto significa!

FEBRERO 28 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "De él es mi esperanza". Salmo 62.5

Usar este lenguaje es privilegio del creyente. Si él está esperando algo del mundo, está esperando en vano. Pero si espera en Dios para que Él supla sus necesidades, entonces tanto en las bendiciones materiales como en las espirituales, su esperanza no será en vano. Puede constantemente sacar fondos del banco de la fe y hacer que sus necesidades queden satisfechas por las riquezas de la bondad de Dios. Esto sé: que prefiero tener a Dios como mi banquero que a todos los multimillonarios. Mi Señor nunca falla en el cumplimiento de sus promesas; y cuando las llevamos ante su trono, nunca las devuelve sin cumplir. Por lo tanto, solamente ante su puerta aguardaré pues siempre la abre con la mano de la generosa gracia. Lo probaré otra vez en esta ocasión. 

Pero nosotros tenemos también esperanzas para más allá de esta vida. Pronto moriremos y entonces podremos decir: "De Él es nuestra esperanza". ¿No esperamos que cuando estemos en el lecho del dolor él enviará a sus ángeles para llevarnos a su seno? Nosotros creemos que cuando nos falle el pulso y nuestro corazón palpite dificultosamente algún mensajero angélico estará a nuestro lado y con ojos amorosos nos mirará diciendo: "espíritu hermano, vamos". Y al acercarnos a la puerta celestial, esperamos oír esta invitación de bienvenida: "Venid benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo". Esperamos arpas de oro y coronas de gloria: esperamos estar pronto entre la multitud de seres resplandecientes que están delante del trono. 

Miramos hacia adelante y ansiamos que llegue el tiempo cuando seremos semejantes a nuestro glorioso Señor, porque lo "veremos como él es". Si estas, alma mía, son tus esperanzas, vive para Dios, vive con el deseo y la resolución de glorificar a aquel de quien vienen todas las provisiones, y por cuya gracia demostrada en tu elección, redención y llamamiento, tienes esperanza de la gloria venidera.

lunes, 27 de febrero de 2023

FEBRERO 27 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Porque tú has puesto a Jehová que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación". Salmo 91.9

Mientras estuvieron en el desierto, los israelitas estaban continuamente expuestos a cambio. Cuando la columna de nubes se detenía, plantaban las carpas; pero al día siguiente, antes que saliese el sol de la mañana, sonaba la trompeta, el arca se ponía en movimiento, y la ardiente columna de nube marcaba el camino, ya a través de los estrechos desfiladeros de las montañas, ya a lo largo del árido y desolado desierto. En cuanto descansaban un poco, oían la voz de "¡Afuera, este no es vuestro reposo; debéis ir más adelante peregrinando hacia Canaán!" Nunca permanecían mucho tiempo en un lugar. Ni pozos ni palmeras podían detenerlos. Pero, a pesar de esto tenían en Dios un hogar permanente. El techo de ese hogar era la columna de nube y su lumbre la columna de fuego. Tenían que marchar de lugar en lugar, cambiando continuamente, sin tener nunca tiempo para establecerse en un lugar y decir: "Ahora estamos seguros; permaneceremos aquí". "Sin embargo -dice Moisés- tú, Señor, nos has sido refugio de generación en generación".

Con relación a Dios, el cristiano no conoce ningún cambio. Puede ser rico hoy y pobre mañana; puede estar un día bien y otro día mal; puede gozar hoy de prosperidad y estar mañana en apretura, pero con relación a Dios, no experimenta cambio alguno. Si me amó ayer, me ama también hoy. Mi inconmovible mansión de descanso es mi bendito Señor.
Que se desvanezcan mis buenas perspectivas, que se esfumen mis esperanzas, que cese mi gozo, que los tizones destruyan todo; yo no he perdido nada de lo que tengo en Dios. Él es "mi fuerte habitación en la que puedo descansar continuamente". Yo soy un peregrino en este mundo, pero en el cielo que es mi hogar, está mi Dios. En la tierra soy un peregrino, pero en Dios habito como en tranquila mansión.

FEBRERO 26 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"La salvación pertenece a Jehová". Jonás 2.9

La salvación es obra de Dios. Él sólo es quien vivifica al alma que está "muerta en sus delitos y pecados", y quien además, la sostiene en la vida espiritual. Él es el Alfa y la Omega. "La salvación pertenece a Jehová". Si soy una persona afecta a la oración, es Dios quien me da esa inclinación. Si estoy revestido de dones, es porque el Señor me los dio. Si mantengo una vida consecuente es porque Él me sostiene con su mano. Nada hago yo para mi propia preservación fuera de lo que Dios obra primero en mí. Cualquier cosa que yo tenga, todo pertenece al Señor. Lo único que es propiamente mío es el pecado. Pero si hago algo recto, ese algo es de Dios entera y completamente. Si he rechazado a algún enemigo espiritual, es porque Dios fortaleció mi brazo. ¿Vivo ante los hombre una vida consagrada? Esto no es por mí, sino por Cristo que vive en mí. ¿Estoy santificado? Yo no me limpio a mí mismo; es el Espíritu de Dios el que me santifica. ¿Estoy apartado del mundo? Esto se efectuó por las santificadoras pruebas que Dios me envió para mi bien. Si estoy creciendo en conocimiento es porque el gran Maestro me enseña. Todas mis joyas están trabajadas con arte celestial. Hallo en Dios todo lo que necesito. Pero en mí mismo no hallo otra cosa sino miseria y pecado. "Él sólo es mi roca y mi salvación". ¿Me alimento de la Palabra? Esa Palabra no podría alimentarme si el Señor no le hubiese comunicado esa virtud, y si Él no me ayudase a alimentarme de ella. ¿Vivo del maná que viene del cielo? ¿Qué es ese maná sino Jesucristo mismo, cuyo cuerpo y cuya sangre como y bebo? ¿Estoy continuamente recibiendo nuevas fuerzas? ¿De dónde consigo el poder? Mi fortaleza viene del cielo. Sin Jesús nada puedo hacer. Como un pámpano no puede llevar fruto si no estuviere en la vid, tampoco yo puedo hacerlo si no permanezco en Él. Que lo que Jonás aprendió en las profundidades, lo aprenda yo esta mañana en mi cámara secreta: "La salvación pertenece a Jehová".

sábado, 25 de febrero de 2023

FEBRERO 25 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"La ira que vendrá". Mateo 3.7

Es agradable pasar por un campo después de una tormenta, es grato aspirar la frescura de las hierbas después de cesar la lluvia y es placentero mirar las gotas de agua cuando relucen como diamante purísimo a la luz del sol. Es esa la posición de un cristiano. Peregrina por una tierra en la que la tormenta se descargó sobre la cabeza de su Salvador, y si aun caen algunas gotas de aflicción, esas gotas proceden de las nubes de la misericordia, y Jesús lo conforta con la seguridad de que ellas no son para su destrucción. Pero, ¡cuán terrible es presenciar el espantoso avance de un huracán -como ocurre algunas veces en los trópicos- y aguardar en terrible temor hasta que el viento se precipita con furia desarraigando árboles, derribando las rocas de sus pedestales y tirando abajo toda habitación. Y sin embargo, pecador, esta es tu posición presente.
Todavía no cayó ninguna gota caliente, pero una verdadera lluvia de fuego se acerca. Ningún viento furioso sopla aun en derredor nuestro, pero hay una tempestad divina que está reuniendo toda su espantosa artillería. Las aguas inundantes están hasta ahora retenidas por la misericordia, pero pronto serán sueltas. Los rayos de Dios aun están en sus depósitos, pero, ¡ay! la tempestad se avecina y ¡cuán espantoso será aquel momento cuando Dios, vestido de venganza, marchará con furor! ¿Dónde, dónde, dónde, oh pecador, esconderás tu cabeza o adónde huirás?

¡Oh que la mano de la misericordia te guíe ahora a Cristo! En el Evangelio, Cristo se te presenta gratuitamente. Su costado herido es la roca de protección. Tú sabes que necesitas de Él. Cree en Él, apóyate en Él, y entonces la furia pasará para siempre a otro lado.

viernes, 24 de febrero de 2023

Las amistades “improbables” evidencian el evangelio - MATÍAS PELETAY

 


FEBRERO 24 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán". Ezequiel 34.26

Aquí hay una misericordia soberana: "Yo haré descender la lluvia en su tiempo". ¿No es esta una misericordia soberana y divina? Pues, ¿quién puede decir "haré descender la lluvia" sino solo Dios? Hay una sola voz que puede hablar a las nubes y ordenarles que den lluvia. ¿Quién envía sobre la tierra la lluvia? ¿Quién la esparce sobre la hierba? ¿No soy yo, dice el Señor? De modo que la gracia es don de Dios, y por lo tanto, no tiene que ser creada por el hombre. Además es esta una gracia que necesitamos. ¿Qué haría la tierra sin la lluvia? Puedes arar, sembrar tu simiente, pero ¿qué puedes hacer sin la lluvia? De la misma manera nos es absolutamente necesaria la bendición divina. Hasta que Dios no te conceda la lluvia abundante y te envíe la salvación, trabajas en vano. Además esa gracia es abundante. "Haré descender la lluvia". No dice: "Les enviaré gotas" sino "lluvias". Así pasa con la gracia. Si Dios da una bendición, la da por lo regular en tal medida que no hay suficiente sitio para recibirla. ¡Gracia abundante!
Nosotros necesitamos gracia abundante para conservarnos humildes, para ser afectos a la oración y para ser santos; tenemos necesidad de gracia abundante para ser celosos, para preservarnos del mal en el curso de esta vida y, por fin para ser llevados al cielo. No podemos estar sin ser empapados con las lluvias de la gracia. Esta gracia es también un gracia oportuna. "Haré descender la lluvia en su tiempo". ¿Qué tiempo es el de esta mañana para ti? ¿Es el de la seca? Entonces este es el tiempo para las lluvias. "Como tus días será tu fortaleza". Hay, por fin aquí, una bendición variada: "Lluvias de bendición serán". La palabra está en plural. Dios enviará toda clase de bendiciones. Todas las bendiciones de Dios van juntas como los eslabones de una cadena de oro. Si él da la gracia que convierte, dará también la gracia que consuela. Él enviará "lluvias de bendiciones". Mira hoy arriba, oh planta mustia, y abre tus hojas y tus flores para recibir una lluvia celestial.

jueves, 23 de febrero de 2023

FEBRERO 23 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"No te dejaré". Hebreos 13.5

Ninguna promesa es de particular interpretación. Cualquier cosa que Dios haya dicho a algunos de sus santos la dice a todos. Cuando abre una fuente para uno, lo hace para que beban otros. Cuando abre la puerta de algún granero para dar alimento, aunque la causa de ese acto sea un solo hambriento, todos los creyentes sin distinción pueden venir y alimentarse.
Aunque originalmente Dios haya dado la palabra de promesa a Abraham o a Moisés, ahora te la da también a ti, como componente de la simiente del pacto. No hay bendición que sea demasiado elevada para ti, ni merced que sea demasiado grande. Levanta ahora tus ojos, mira al Norte y al Sud, al Este y al Oeste, porque todo es tuyo. Sube la cumbre del Pisga y mira el último límite de la promesa divina, porque la tierra es toda tuya.
No hay un arroyo de aguas vivas del cual no puedas beber. Si la tierra fluye leche y miel, come la miel y bebe la leche, porque ambas cosas son tuyas. Sé osado para creer, pues él ha dicho: "No te desampararé ni te dejaré".

En esta promesa Dios da a su pueblo todas las cosas. "Yo no te dejaré". Ningún atributo de Dios dejará de ser empleado para nuestro bien. ¿Dios es poderoso? Entonces manifestará su poder en bien de los que en él confían. ¿Es amor? Entonces con amor desinteresado tendrá misericordia de nosotros. Cualquier atributo que forme parte del carácter de la deidad, será empleado en tu favor.

En resumen: No hay nada que puedas desear, no hay nada que puedas solicitar; nada que haya en este mundo o en el venidero; nada que haya en el momento presente ni en la mañana de la resurrección, y por fin, nada que haya en el cielo, que no esté contenido en este texto. "No te desampararé ni te dejaré".

miércoles, 22 de febrero de 2023

FEBRERO 22 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Y su arco quedó en fortaleza y los brazos de sus manos se corroboraron por las manos del Fuerte de Jacob". Génesis 49.24

La fortaleza que Dios da a sus Josés es una fortaleza real. No es una fortaleza jactanciosa, una ficción, una cosa de la que los hombres hablan pero que termina en humo. Es más bien una fortaleza verdadera y divina. ¿Por qué José resistió a la tentación? Porque Dios lo ayudó. No hay nada que podamos hacer sin el poder de Dios. Toda fortaleza verdadera viene del "Fuerte de Jacob".
Mira en qué modo familiar y bendito Dios da su fortaleza a José: "Los brazos de sus manos se corroboraron por el <Fuerte de Jacob>". Aquí se representa a Dios como si pusiera sus manos sobre las manos de José y colocara sus brazos sobre los brazos del mismo José. 

Como un padre enseña a sus hijos, así el Señor enseña a los que le temen. Él pone sus brazos sobre ellos. ¡Maravillosa condescendencia! El Dios Todopoderoso, eterno y omnipotente se inclina desde un trono y pone su mano sobre la mano del hijo, extendiendo su brazo sobre el brazo de José, para que pueda ser fuerte. Esta fortaleza era además una fortaleza del pacto, pues se atribuye al "Fuerte de Jacob". Ahora bien, en cualquier lugar de la Biblia donde leas acerca del Dios de Jacob, tienes que recordar el pacto que hizo Dios con él. Todo el poder, toda la gracia, todas las bendiciones, todas las mercedes, todos los consuelos, todas las cosas que tenemos, proceden para nosotros del gran manantial y por medio del pacto. Si no hubiera pacto tendríamos que perecer indefectiblemente, pues todas las bendiciones proceden de él como la luz y el calor vienen del sol.
Ningún ángel asciende o desciende por otra parte que no sea la escala que vio Jacob, en cuya cabeza está colocado el pacto de Dios.

Cristiano, puede ser que los arqueros te hayan atormentado seriamente y te hayan tirado y herido, pero tu arco aun queda en fortaleza. Atribuye, pues a Dios sin dudar, toda la gloria.

martes, 21 de febrero de 2023

FEBRERO 21 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Él dijo". Hebreros 13.5

Si por fe podemos posesionarnos de estas solas palabras, tendremos en nuestras manos un arma que todo lo conquista. ¿Cuál es la duda que no morirá ante esta espada de dos filos? ¿Cuál es el temor que no caerá herido con herida mortal ante esta flecha del arco del pacto de Dios? Las penas de la vida y las ansias de la muerte, las corrupciones internas y las trampas externas, las pruebas de arriba y las tentaciones de abajo, ¿no aparecen como leves aflicciones cuando nos escondemos bajo el baluarte de "Él dijo"? Sí, ya sea para deleite en nuestra tranquilidad, o para fortaleza en nuestra aflicción, "Él dijo" tiene que ser nuestro diario recurso. Esto nos enseña cuánto vale escudriñar las Escrituras. Puede haber en la Palabra una promesa que se adapte exactamente a tu caso, pero tú no la conoces y por lo tanto careces del consuelo que te puede comunicar. 
Eres como los prisioneros que están encerrados en un calabozo. Puede haber un manojo de llaves que está a su alcance, una llave que podría abrir la puerta, y al abrirla quedarías en libertad. Pero si no la buscas, permanecerás para siempre en la prisión, aunque la libertad esté en tus mismas manos. Puede haber en la gran farmacopea de la Escritura una poderosa medicina que cure tu mal, pero si no examinas y no escudriñas las Escrituras para descubrir lo que "Él dijo", seguirás enfermo. Además de leer la Biblia, tendrías también que enriquecer tu memoria poniendo en ella las promesas de Dios. Puedes recordar muchos dichos de grandes hombres, aprendes de memoria los versos de renombrados poetas, ¿no debes, por lo tanto, tener un conocimiento profundo de las palabras de Dios, de suerte que las puedas citar en seguida cuando desees resolver una dificultad o matar una duda? 

Ya que "Él dijo" es la fuente de toda sabiduría y de todo consuelo, haz que permanezca en ti ricamente como "una fuente de agua que salta para vida eterna". En esa forma crecerás sano, fuerte y feliz en la vida espiritual.

lunes, 20 de febrero de 2023

FEBRERO 20 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Dios, que consuela a los humildes". 2 Corintion 7.6

¿Y quién consuela como él? Ve a algún melancólico y angustiado hijo de Dios; comunícale dulces promesas y pon en sus oídos selectas palabras de consuelo, él será ante ellas como una serpiente sorda que no responde a la voz del encantador, aunque este trate de encantarla más sutilmente que nunca. Él está bebiendo ajenjo y hiel. Trata de consolarlo como quieras, lo único que conseguirás será una o dos notas de lastimera resignación. No lograrás sacar de él ningún salmo de alabanza, ninguna aleluya y ningún soneto de gozo. Pero deja que se le acerque Dios y le levante el rostro, y entonces los ojos del afligido brillarán de esperanza. ¿No lo oyes cantar?: "Si tú estás aquí esto es un paraíso; si te vas, es un infierno". Tú no pudiste alegrarlo, pero el Señor lo ha hecho. "Él es el Dios de toda consolación". No hay bálsamo en Galaad, pero sí lo hay en Dios. No hay médico entre las criaturas, pero el Creador es Jehová-rophi. 
¡Es maravilloso ver cómo una palabra de Dios hace cantar al cristiano! Una palabra de Dios es igual a un pedazo de oro; el cristiano es el batidor de ese oro, y puede machacar esa palabra de promesa por semanas enteras.
Siendo así, pobre cristiano, no necesitas echarte a la desesperación. Ve al Consolador y pídele que te dé consolación. Tú eres un pobre pozo seco. Has oído decir que cuando una bomba se seca, debes, ante todo, echarle agua, y entonces ella a su vez, te dará agua. Y así, cristiano, cuando estés seco, ve a Dios, pídele que derrame en tu corazón abundante gozo, y entonces tu gozo será cumplido. No vayas a los amigos terrenales, porque, después de todo, hallarás en ellos consoladores de Job; pero ve primero y ante todo a tu "Dios que consuela a los humildes", y pronto dirás: "En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegran mi alma".

FEBRERO 19 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Así ha dicho el Señor Jehová: Aún seré solicitado de la casa de Israel". Ezequiel 36.37

La oración es la precursora de la compasión. Vuelve a la Sagrada Historia y hallarás que apenas vino alguna vez alguna gran bendición a este mundo que no haya sido anunciada por la súplica. Tú mismo en tu propia experiencia has hallado esta verdad. Dios te ha dado muchos favores que no has solicitado, pero sin embargo la oración ferviente ha sido siempre para ti el preludio de una gran bendición.

Cuando al principio hallaste paz por la sangre de la cruz, hacía tiempo que estabas orando e intercediendo fervorosamente ante Dios para que removiese tus dudas y para que te librase de tus penas. Tu confianza fue el resultado de la oración. Cuando has experimentado goces sublimes y desbordantes, te has visto obligado a considerarlos como resultado de tus oraciones. Cuando has sido librado de terribles pruebas y has contado, en tus calamidades con alguna ayuda poderosa, has podido decir: "Busqué al Señor y él me oyó, y me libró de todos mis temores".

La oración siempre es el preludio de alguna bendición. La oración va delante de la bendición como si fuese una sobra que ella proyecta. Cuando el sol de la misericordia de Dios se eleva sobre nuestras necesidades, proyecta sobre el campo la sombra de la oración. O, para usar otra ilustración: cuando Dios levanta una montaña de bendiciones, él mismo alumbra detrás de esas bendiciones y proyecta sobre nuestros espíritus la sombra de la oración, de manera que podemos estar seguros (si es que oramos mucho) que nuestras súplicas constituyen las sombras de la bendición que pedimos. De esta manera la oración se conecta con la bendición pedida, para mostrarnos el valor de la misma. 
Si obtuviésemos las bendiciones sin pedirlas, las consideraríamos cosas comunes, pero las oraciones hacen que nuestras bendiciones sean más preciosas que el diamante.
Las cosas que pedimos son preciosas, pero no nos damos cuenta de eso hasta que las hayamos buscado ardientemente.

sábado, 18 de febrero de 2023

FEBRERO18 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Hazme entender por qué pleiteas conmigo". Job 10.2

Quizás, oh alma probada, el Señor está haciendo esto para desarrollar tus dones. Algunos de tus dones nunca se descubrirían si no fuese por las pruebas. ¿No sabes que tu fe nunca aparece tan grande en la estación estival como en la invernal? El amor es frecuentemente igual a una luciérnaga: si no está en medio de tinieblas presenta muy poca luz. La esperanza es semejante a una estrella, no se ve ante el sol de la prosperidad, pero se revela en la noche de la adversidad. Las aflicciones constituyen a menudo el oscuro joyero en el que Dios coloca las alhajas espirituales de sus hijos, con el fin de que brillen mejor. Hace apenas unos momentos que, estando sobre tus rodillas, decías: "Señor, temo no tener fe; permíteme saber que realmente la tengo". ¿No estabas pidiendo pruebas, con esto? Porque, ¿cómo puedes saber que tienes fe, si esa fe no es ejercitada? Ten esto por cierto: Dios a menudo nos envía pruebas para manifestar nuestros dones y para que nos cercioremos de la excelencia de los mismos. Además, las pruebas nos traen un real crecimiento en la gracia. Dios frecuentemente quita nuestras comodidades y nuestros privilegios con el fin de hacernos mejores cristianos. Él no ejercita a sus soldados en las carpas de la tranquilidad y de la lujuria, sino los saca de allí y los ejercita con marchas forzadas y duros trabajos. Les hace vadear arroyos, nadar por ríos, trepar montañas y andar muchas y largas millas con pesadas mochilas de aflicción puestas sobre sus espaldas. Bien, cristiano, ¿no explica esto las aflicciones por las que estás pasando? ¿No está Dios sacando a luz tus dones y haciéndolos crecer? ¿No es precisamente con ese fin que el Señor está contendiendo contigo? "Las pruebas hacen que las promesas nos sean agradables; las pruebas dan nueva vida a la oración; las pruebas me llevan a los pies de Cristo, me humillan y me guardan allí".

viernes, 17 de febrero de 2023

FEBRERO 17 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

 "Y habitó Isaac junto al pozo del Viviente que me ve". Génesis 25.11

Allí Agar fue librada una vez de su prueba, e Ismael bebió de las aguas que tan benignamente le mostró el Dios que vive y que ve a los hijos de los hombres. Pero esta era meramente una visita casual, como las que hacen los mundanos al Señor en tiempos de necesidad y para su propio provecho. Claman a él en la aflicción pero lo olvidan en la prosperidad.
Isaac, en cambio, habitó allí, y el pozo del Dios que vive y que todo lo ve, fue su constante provisión. El tenor habitual de la vida del hombre y el lugar donde su alma constantemente habita, constituyen la verdadera piedra de toque de su estado espiritual. 
La gracia providencial experimentada por Agar impresionó la mente de Isaac y lo condujo a reverenciar aquel lugar. Su nombre místico ganó su cariño. Las frecuentes meditaciones que Isaac tuvo sobre el borde de este pozo, a la hora de la tarde, hicieron que él se familiarizara con este lugar. El encuentro que en ese lugar había tenido con Rebeca hizo que su espíritu se sintiese cómodo allí. Pero fue especialmente el hecho de haber gozado allí de íntima comunión con el Dios viviente lo que hizo que Isaac eligiese ese lugar santificado como habitación suya. Aprendamos a vivir en la presencia del Dios vivo. Oremos para que en este día y en todos los días podamos experimentar esta verdad: "Tú eres el Dios de la Vista". 
Que el Señor sea para nosotros como un pozo delicioso, confortante, seguro, que salte para vida eterna. Las botellas de las criaturas se rompen y se secan, pero el pozo del Creador nunca falla.
¡Feliz es el que habita junto al pozo y así tiene a mano abundantes y continuas provisiones! El Señor ha sido a otros un constante ayudador: su nombre es Shaddai, Dios Todopoderoso. Nuestros corazones han tenido frecuentemente muy deliciosas relaciones con él. Por intermedio del Padre nuestras almas hallaron al glorioso esposo, el Señor Jesús. Permanezcamos, pues, en estrecha comunión con Él.

FEBRERO 16 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"He aprendido a contentarme con lo que tengo". Filipenses 4.11

Estas palabras nos demuestran que el contentamiento no es, en el hombre, una inclinación natural. "La mala hierba crece pronto". La codicia, el descontento y la murmuración son en el hombre tan naturales como lo son las espinas en el campo. No necesitamos sembrar espinas y cardos; crecen solos en buena cantidad, pues la tierra los produce en todas partes. No necesitamos enseñar a los hombres a que se lamenten; ya se lamentan bastante sin enseñanza alguna. Pero las cosas preciosas de la tierra tienen que ser cultivadas. Si queremos trigo, tenemos que arar y sembrarlo. Si queremos flores tenemos que tener un jardín y contar con los cuidados de un jardinero.
Ahora bien, el contentamiento es una de las flores del cielo, y si queremos tenerlo, tenemos que cultivarlo; no crecerá en nosotros por sí solo. Sólo la nueva naturaleza puede producirlo, y aun entonces tenemos que mostrarnos muy cuidadosos y vigilantes en mantener y cultivar la gracia que Dios haya sembrado en nosotros. Pablo dice: "Yo he aprendido... a contentarme", por lo que nos da a entender que hubo un tiempo cuando no lo sabía. Sin duda le costó bastante alcanzar a comprender el misterio de esta gran verdad. Quizás a veces pensaba que lo había aprendido, pero luego cayó otra vez. Cuando al fin lo alcanzó, pudo decir: "He aprendido a contentarme con lo que tengo". En ese entonces ya era anciano, hombre canoso; estaba al borde de la sepultura, estaba pasando en Roma, en la cárcel de Nerón, sus últimos días terrenales. Si podemos alcanzar la graduación espiritual de Pablo, muy bien podremos soportar las enfermedades Pablo y participar con él de la fría cárcel. 
Creyente, no des lugar a la idea de que puedes estar contento si aprender, y aprender sin disciplina. No es esta una virtud que se puede ejercer por naturaleza; debemos aprenderla gradualmente como una ciencia. Sabemos esto por experiencia. Hermano, detén esa murmuración, aun cuando es natural, y prosigue como diligente alumno en la escuela del contentamiento.

miércoles, 15 de febrero de 2023

FEBRERO 15 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad". 2 Pedro 3.18

Los cielos serán colmados con las incesantes alabanzas de Jesús. ¡Eternidad!, tus incontables años apresurarán su curso eterno, pero por los siglos de los siglos "a él sea gloria". ¿No es Jesús sacerdote eterno según el orden de Melquisedec? "A él sea gloria". ¿No es él rey eterno, Rey de reyes y Señor de los señores, Padre eterno? "A él sea gloria hasta el día de la eternidad". Nunca cesarán sus alabanzas. Lo que fue comprado con sangre merece durar el tiempo que dura la eternidad. La gloria de la cruz nunca debe ser eclipsada. El brillo de la tumba y de la resurrección nunca tienen que ser empañados. ¡Oh Jesús! Tú serás alabado siempre. Tanto como viven los espíritus inmortales, tanto como perdura el trono de Dios, por siempre y para siempre a él sea gloria. Creyente, cuando tributas gloria a Jesús, estás anticipando el tiempo cuando te reunirás con los santos en el cielo. Pero, ¿lo estás glorificando ahora? Las palabras del apóstol son estas: "A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad". ¿No deseas hacer tuya esta oración? "Señor, ayúdame a glorificarte. Soy pobre, ayúdame a glorificarte conformándome con lo que tengo; estoy enfermo, ayúdame a honrarte por medio de la paciencia; tengo talentos, ayúdame a ensalzarte usándolos para ti; dispongo de tiempo, ayúdame Señor, a redimirlo a fin de que pueda servirte; tengo un corazón para sentir, permite Señor, que este corazón no sienta otro amor que el tuyo y no se inflame con otra llama que la del amor a ti; tengo una mente para pensar, ayúdame Señor, a pensar en ti y por ti. Tú me has puesto en este mundo con un propósito, muéstrame Señor, cuál es ese propósito y ayúdame a cumplirlo. Yo no puedo hacer mucho, pero como la viuda puso las dos blancas, que constituían todo su haber, así Señor, yo pongo mi tiempo y eternidad en tu tesorería. Soy todo tuyo; tómame y capacítame para glorificarte ahora en todo lo que digo, hago y tengo".

FEBRERO 14 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Y fuele  diariamente dada su comida de parte del rey de continuo, todos los días de su vida". 2 Reyes 25.30

Joaquín no fue sacado del palacio real con un depósito de alimentos que le durase por algunos meses, sino le fue dada una provisión diaria. Joaquín representa en esto la feliz posición de todo el pueblo de Dios. Una porción diaria es todo lo que realmente necesita un hombre. No necesitamos provisiones para mañana; ese día no ha llegado aun y sus necesidades no existen todavía. La sed que tendremos en junio no necesita ser satisfecha en febrero, pues aun no la sentimos. Si a medida que van llegando los días, tenemos lo suficiente para cada día, nunca sabremos lo que es la necesidad. Lo que baste para el día, es todo lo que podemos disfrutar. No podemos comer y beber o vestir más que la provisión de alimento o vestido que necesitamos para el día. El sobrante nos deja la inquietud de almacenarlo y la ansiedad de estar en guardia contra el ladrón. Un báculo ayuda al viajero, pero un atado de báculos es una pesada carga. Lo suficiente no sólo es tan bueno como una fiesta, sino que es todo lo que aun el glotón puede en realidad disfrutar. Esto es todo lo que debemos esperar; ansiar más que esto es desagradable. Cuando nuestro Padre no nos da más, debemos estar satisfechos con la porción cotidiana. El caso de Joaquín es el nuestro; tenemos una porción segura, una porción que nos es dada de parte del rey, una porción de gracia, una porción perpetua. Hay aquí una base segura para el agradecimiento.

Amado lector cristiano, necesitas también en cuanto a la gracia de Dios, una porción diaria. Tú no tienes un depósito de fuerzas. Debes procurar conseguir día tras día fuerzas de lo Alto. Puedes estar seguro de que te será dada una porción cada día. Por la lectura de la Palabra, por la instrumentalidad del pastor, por la meditación, por la oración y por la confianza en Dios, recibirás renovadas fuerzas. En Jesús están guardadas para ti todas las cosas que necesitas. Entonces, disfruta de tu continua ración. Mientras el pan de la gracia esté sobre la mesa de la misericordia, nunca te vayas con hambre.

FEBRERO 13 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoce a él. Amados, ahora somos hijos de Dios". 1 Juan 3.1-2.

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre". Si consideramos loque hemos sido y lo que todavía somos cuando la corrupción muestra en nosotros su funesto poder, nos admiraremos de que Dios nos haya adoptado como hijos. Sin embargo, esa es la verdad, pues el pasaje dice que somos llamados hijos de Dios. ¡Qué sublime relación es la de un hijo y qué privilegio entraña! ¡Qué cuidado y qué cariño el hijo espera de su padre y qué amor siente el padre para con su hijo! Pero nosotros, por medio de Cristo, tenemos todo eso y mucho más. En cuanto a los momentáneos sufrimientos que compartimos con nuestro Hermano Mayor, los aceptamos como un honor. 

"El mundo no nos conoce porque no lo conoce a él". Nos alegramos de ser, juntamente con Jesús, desconocidos en su humillación, pues sabemos que juntamente con él habremos de ser exaltados.

"Amados, ahora somos hijos de Dios". Es fácil leer esto, pero no es fácil sentirlo. ¿Cómo se halla tu corazón esta mañana? ¿Se halla en la profundidad de la aflicción? ¿La corrupción se levanta dentro de tu espíritu y la gracia se asemeja a una pobre chispa pisoteada bajo los pies? No temas; tú no tienes que vivir de tus dones ni de tus sentimientos; sólo debes vivir por fe en Cristo. Aunque todo nos sea contrario, aunque estemos en la profundidad de la aflicción, ya estemos en la montaña o en el valle, el pasaje dice que "ahora somos hijos de Dios". "Pero -dices tú- yo no estoy bien ataviado, mis dones no se destacan y mi justicia no brilla esplendorosamente". Hermano, lee otra vez el texto: "Aun no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él apareciere seremos como él es". El Espíritu Santo purificará nuestras mentes y el poder divino perfeccionará nuestros cuerpos, y entonces lo veremos como él es.

FEBRERO 12 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda por el mismo Cristo nuestra consolación". 2 Corintios 1.5

Hay aquí una bendita proporción. El gobernador de Providencia lleva una balanza. En un platillo pone las pruebas de su pueblo y en el otro sus consolaciones. Cuando el platillo de la prueba está casi vacío, el de la consolación se halla casi en el mismo estado. Y cuando el platillo de la prueba está lleno, el de la consolación se halla en la misma condición.

Cuando se amontonan las negras nubes, es cuando más claramente se nos revela la luz. Cuando llega la noche y se acerca la tormenta, el Capitán Celestial está más cerca de la tripulación. ¡Verdad bendita esta, que cuando estamos más abatidos es cuando nos sentimos más aliviados por las consolaciones del Espíritu! Una de las razones de esto estriba en que las pruebas hacen más lugar para la consolación. Los grandes corazones sólo se hacen en las grandes pruebas. La azada de la aflicción ahonda el pozo del consuelo y hace un lugar más espacioso para la consolación.

Dios viene a nuestro corazón y lo halla lleno. Rompe nuestras comodidades y lo vacía; entonces hay más lugar para la gracia. Cuanto más humillado esté un hombre, tanto más consuelo tendrá, pues estará en mejores condiciones para recibirlo.

Otra razón porque somos más felices en nuestras pruebas es esta: Tenemos entonces una comunión más íntima con Dios. Cuando el granero está lleno, el hombre puede vivir sin Dios; cuando el bolsillo rebosa de oro, estamos tentados a pasar la vida sin mucha oración. Pero cuando se secan nuestras calabazas, entonces sentimos necesidad de nuestro Dios; cuando los ídolos de nuestra casa son quitados, entonces nos sentimos constreñidos a adorar a nuestro Dios. No hay mejor clamor que el que viene de las partes bajas de las montañas, y no hay oración que tenga ni la mitad del fervor que tiene la que sale de las profundidades del alma, a través de intensas pruebas y aflicciones.

martes, 14 de febrero de 2023

FEBRERO 11 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Y los conocían que habían estado con Jesús". Hechos 4.13


Un cristiano debe ser un fiel retrato del Hijo de Dios. Tú habrás leído biografías de Jesús correcta y elocuentemente escritas, pero la mejor biografía de Cristo es la biografía viviente, grabada en las palabras y en los hechos de su pueblo.
Si fuéramos lo que profesamos ser, seríamos retratos de Cristo; sí, seríamos tan semejantes a Jesús que el mundo no diría (después de haber estado con nosotros largo tiempo): "Sí... algo se parece..." sino, al vernos, exclamaría inmediatamente: "Este ha estado con Jesús, ha sido enseñado por él, es semejante a él, ha comprendido el pensamiento del santo Hombre de Nazareth y lo pone en práctica en su vida y en las acciones de cada día". El cristiano debe asemejarse a Cristo en su intrepidez. Cristiano, nunca te avergüences de tu religión, pues ella nunca serpa para ti un motivo de oprobio. Hónrala siempre con una vida ejemplar. Sé semejante a Jesús: muy valiente en favor de tu Dios. Imítalo en su benignidad. Piensa, habla y obra afectuosamente, para que los hombres puedan decir de ti: "Este ha estado con Jesús". Imítalo en su santidad. ¿Se mostró Jesús celoso por su Dios? Muéstrate tú también; busca hacer siempre lo bueno. No desperdicies el tiempo, que es muy precioso. ¿Se negó Jesús a sí mismo, no mirando nunca su propio interés? Sé tú lo mismo. ¿Fue piadoso? Sé entonces ferviente en tus oraciones. ¿Se sometió él a la voluntad de su Padre? Sométete tú también. ¿Fue paciente? Aprende tú también a soportar; y sobre todo, aprende, como el más acabado retrato de Jesús, a perdonar a tus enemigos como lo hizo él, y haz que las palabras de tu Maestro: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen", resuenen siempre en tus oídos. Perdona como esperas ser perdonado. Amontona carbones de fuego sobre la cabeza de tu enemigo, mostrándote bondadoso. Recuerda que hacer bien por mal es asemejarse a Dios. Sé semejante a Dios, pues, y en todos los caminos y por todos los medios, vive de tal manera que todos puedan decir de ti; "Este ha estado con Jesús".

FEBRERO 10 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

"Sé tener abundancia". Filipenses 4.12

Hay muchos que saben "estar humillados", pero que no han aprendido cómo "tener abundancia". Cuando son colocados en la cima de una montaña se marean y caen inmediatamente. El cristiano deshonra más a menudo su profesión en la prosperidad que en adversidad. Es peligroso ser próspero. El crisol de la adversidad es una prueba menos severa para el creyente que el refinamiento de la prosperidad. ¡Cuánta debilidad de alma y cuánto descuido de las cosas espirituales nos ha venido a través de las mercedes y de las abundancias de Dios! Sin embargo, no debe necesariamente ser así, pues el apóstol nos dice que él sabe cómo tener abundancia. Cuando tenía mucho, sabía cómo usarlo. La gracia abundante lo capacitaba para poseer abundante prosperidad. Cuando su barco iba viento en popa, lo cargaba con mucho lastre, y así flotaba con seguridad. Se necesita más que habilidad humana para llevar la rebosante copa de gozo mortal con mano firme. Sin embargo, el apóstol había aprendido aquel arte, pues dice: "En todo y por todo estoy enseñado así apara hartura, como para hambre". Saber cómo estar hartos es algo que solo Dios puede enseñarnos. Los israelitas estuvieron hartos una vez, pero estando aun la carne en sus bocas, la ira de Dios vino sobre ellos. Muchos han pedido bendiciones sólo con el fin de satisfacer la codicia de sus propios corazones. La abundancia de pan ha producido frecuentemente abundancia de sangre, y eso trajo como consecuencia desenfreno de espíritu. Cuando tenemos mucho de las mercedes providenciales de Dios, acontece frecuentemente que tenemos poco de la gracia de Dios, y sentimos poca gratitud por las abundancias que recibimos. Estamos hartos y nos olvidamos de Dios; estamos satisfechos con las cosas terrenales y nos resignamos a dejar de lado el cielo.
Estemos seguros de que es más difícil saber cómo estar hartos que aprender a sufrir hambre. Es terrible la tendencia de la naturaleza humana al orgullo y al olvido de Dios. ¡Ten cuidado de pedir en tus oraciones que Dios te enseñe "cómo estar saciado".