Versículo para hoy:

martes, 18 de julio de 2017

Julio 18. El misterio de creer

"Él dijo: ¿Quién eres, Señor?", Hechos 9:5
Por el milagro de la redención, en un instante Saulo de Tarso, un fariseo tenaz y obstinado, se transformó en un humilde devoto esclavo del Señor Jesús.
En las situaciones que el hombre se puede explicar no existe nada de milagroso. Nosotros tenemos una posición segura frente a aquello que tenemos claridad y, por eso, resulta lógico que busquemos una explicación para todo. No es natural obedecer; sin embargo, desobedecer no es necesariamente pecaminoso. No puede haber desobediencia real ni virtud moral alguna en la obediencia, a menos que se reconozca como una autoridad más elevada a quien imparte la orden. Si no se obedece, entonces posiblemente es una emancipación. Si un hombre le dice otro: "Tienes que hacer esto" y "harás aquello", quebranta el espíritu humano y lo vuelve incompetente para Dios. Un ser humano es esclavo de la obediencia, a menos que tras ese acto reconozca al Dios santo.
Muchas personas cuando dejan de ser religiosas empiezan a acercarse a Dios porque solo hay un Señor del corazón humano, Jesucristo y no la religión. ¡Pero, ay de mí si después de verlo a Él, no lo obedezco!
Jesús nunca insistirá en que yo lo obedezca, pero si no lo hago, he comenzado a firmar la condena de muerte para el Hijo de Dios en mi alma. Cuando me enfrento cara a cara con Él y le digo: "No obedeceré", Él nunca va a insistir, pero esa actitud me aparta del poder regenerador de su redención. Si acudo a la luz, para la gracia de Dios no es importante cuán abominable yo sea. Pero ay de mí si rechazo la luz (ver Juan 3:19-21).

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 17 de julio de 2017

Tu batalla es del Señor - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 17. Es un milagro

"Y ni mi palabra ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría", 1 Corintios 2:4
Pablo era un erudito y orador notable y aquí él no está hablando por un profundo sentido de humildad. Él dice que al predicar el Evangelio podía encubrir el poder de Dios si impresionaba a las gentes con la excelencia de su discurso. La fe en Jesús es un milagro que se produce únicamente por la eficacia de la redención, no por palabras persuasivas ni por galanteos y conquistas, sino por el poder de Dios sin ayudas adicionales. El poder creativo de la redención se debe a la predicación del Evangelio, no a la personalidad del que predica.
El verdadero y efectivo ayuno de un predicador no es abstenerse de comida, sino más bien de su elocuencia, de su lenguaje impresionante y de todo aquello que pueda obstruir el Evangelio que se está presentando. El predicador está en la tierra como el representante de Dios, "como si Dios rogara por medio nosotros", 2 Corintios 5:20. Está aquí para presentar el Evangelio de Él. Si es sólo debido a mi predicación que las personas desean mejorar, jamás se acercarán a Jesucristo. Todo lo que me adule cuando predico el Evangelio terminará convirtiéndome en un traidor a Jesús e impedirá que el poder creativo de su redención haga su obra.
"Y yo, cuando sea levantado... a todos atraeré a mí mismo", Juan 12:32.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 16 de julio de 2017

¿Qué quiere producir Dios a través del sufrimiento? - JULIE GANSCHOW

Julio 16. El concepto del gobierno divino

"¿Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que se las pidan?", Mateo 7:11
Mediante estas palabras, Jesús establece las reglas de conducta para quienes tienen a su Espíritu. Él nos desafía a mantener nuestra mente saturada del concepto del gobierno divino sobre todo, lo cual significa que el discípulo debe mantener una actitud de perfecta confianza y un vivo anhelo de pedir y buscar.
Llena tu mente con el pensamiento de que puedes contar con Dios. Una vez que lo hagas, tener esta actitud cuando te encuentres en dificultades te resultará tan fácil como respirar: "Mi Padre celestial sabe todo lo que está pasando". No tendrás que esforzarte, sino que surgirá naturalmente cuando se presenten las situaciones complicadas o desconcertantes. Antes de formar poderosamente en tu mente este concepto del control divino, sueles recurrir a varias personas en busca de ayuda. Pero cuando lo desarrollas, acudes a Dios. Jesús está instaurando las reglas de conducta para quienes tienen a su Espíritu y lo hace según este principio: Como Dios es mi Padre y me ama, nunca debo pensar que olvidará algo. Entonces ¿por qué he de preocuparme?
Jesús dijo que en ocasiones Dios no puede disipar las tinieblas que te rodean, debes confiar en Él. A veces Dios parece un amigo despiadado, pero no lo es; un Padre perverso, pero no lo es; un juez injusto, pero no lo es. Persevera y crece en el principio de que la mente de Dios está detrás de todo. Ni siquiera el más mínimo detalle de la vida ocurre sin que sea su voluntad. Por lo tanto, puedes descansar en Él con una perfecta confianza. La oración no es sólo pedir, sino una actitud mental que produce el ambiente en el que pedir es perfectamente natural. "Pedid y se os dará", Mateo 7:7.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

sábado, 15 de julio de 2017

Julio 15. El punto de partida del honor espiritual

"A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor", Romanos 1:14
Pablo estaba abrumado por el sentido de su deuda para con el Señor y se esforzaba por expresarlo. La mayor inspiración de su vida era concebir a Jesucristo como su acreedor espiritual. ¿Tengo yo esa misma sensación de deuda con Cristo en cuanto a toda alma no salva? El honor espiritual de mi vida como creyente es pagarle mi deuda a Él con respecto a todo hombre. Cada valiosa partecita de mi vida se la debo a la redención de Jesucristo. ¿Estoy haciendo algo para que Él manifieste su redención de manera efectiva en otras vidas? Sólo lo puedo lograr a medida que el Espíritu de Dios produce en mí ese sentido de deuda.
No soy una persona superior a los demás, sino un siervo del Señor Jesús. Pablo dijo: "No sois vuestros... pues habéis sido comprados por precio", 1 Corintios 6:19-20. Pablo se vendió a sí mismo a Jesucristo y dijo: "Por causa del Evangelio de Jesús soy deudor a toda persona que vive sobre la faz de la tierra. Únicamente soy libre para ser Su esclavo absoluto". Esto es lo que caracteriza a un cristiano a partir del momento en que los principios del honor y el deber son reales en su vida espiritual. Como eres un siervo de Jesucristo, deja de orar por ti y consúmete a favor de los demás. Eso es lo que significa ser pan partido y vino derramado en la vida real.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

viernes, 14 de julio de 2017

Tu mayor oportunidad - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 14. Mi respuesta a la persecución

"Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra", Mateo 5:39
Este versículo revela el privilegio de la humillación por ser cristianos. En la vida natural, a una persona que no devuelve el golpe se la califica de cobarde; pero, espiritualmente, si no lo devuelve, demuestra que el Hijo de Dios vive en ella. Cuando te insultan, no debes ofenderte sino convertir esa situación en la oportunidad de manifestar al Hijo de Dios en tu vida. No puedes imitar la naturaleza de Jesús, pues la tienes, o no la tienes. Para un creyente el insulto personal es una ocasión para revelar la increíble dulzura del Señor Jesús.
La enseñanza del Sermón del Monte no es: "Cumple tu deber", sino "haz lo que no es tu deber". No es tu deber ir la segunda milla ni poner la otra mejilla, pero Jesús dijo que, si hemos de ser sus discípulos, siempre vamos a actuar de esta manera. No diremos: "¡Bueno, ya no puedo hacer más! ¡Me han malinterpretado y tergiversado tanto!" Cada vez que insisto en defender mis derechos, ofendo al Hijo de Dios. Pero puedo impedir su dolor, si recibo el golpe yo mismo. Ese es el significado de cumplir en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo (ver Colosenses 1:24). Un discípulo comprende que es el honor de su Señor el que está en juego en su vida, no el propio.
Nunca busques la rectitud en el otro, pero tú nunca dejes de ser recto. Siempre estamos buscando la justicia; sin embargo, la esencia de la enseñanza del Sermón del Monte es: Nunca busques la justicia, pero nunca dejes de vivirla.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

jueves, 13 de julio de 2017

En medio de la tormenta - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 13. El precio de la visión

"El año que murió el rey Uzías vi yo al Señor...", Isaías 6:1
La historia de nuestra relación con Dios a menudo es la historia de "la muerte de nuestros héroes". Una y otra vez, Él tiene que remover a nuestros amigos para ubicarse en el lugar de ellos. Aquí es cuando desfallecemos, fallamos y nos desanimamos. Y ahora, tomémoslo de una forma personal. El año en que murió quien representaba para mi todo lo que Dios debe ser, ¿lo eché todo por la borda y me di por vencido? ¿Me enfermé? ¿Me desanimé? ¿O hice lo mismo que Isaías y vi al Señor?
Mi visión de Dios depende de la condición de mi carácter, el cual determina la revelación. Antes de que pueda decir, vi yo al Señor, debe haber algo en mi carácter que sea semejante a Él. Mientras no haya nacido de nuevo y empezado realmente a ver el reino de Dios, sólo veo desde la perspectiva de mis propios prejuicios. Necesito su intervención quirúrgica a través de las circunstancias externas y la purificación interior.
El orden de tus prioridades debe ser: Primero Dios, segundo Dios y tercero Dios, hasta que tu vida siempre esté de frente con Él y nadie más, en absoluto, sea tenido en cuenta. Entonces, tu oración será: "En todo el mundo no hay nadie sino tú, amado Dios, no hay nadie más que tú".
Sigue pagando el precio. Que Él vea cuan dispuesto estás a vivir a la altura de la visión.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

miércoles, 12 de julio de 2017

Estad quietas - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 12. La comunidad espiritual

"Hasta que todos lleguemos... a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", Efesios 4:13
Reconciliar significa restaurar la relación entre Dios y todo el género humano, llevándola de nuevo al nivel que Él determinó. Esto fue lo que Jesucristo llevó a cabo en la redención. La Iglesia deja de ser una comunidad espiritual cuando se vuelve egoísta, es decir, cuando sólo se interesa en el desarrollo de su propia organización. La reconciliación de la raza humana, de acuerdo con el plan de nuestro Señor significa que lo entronicemos a Él, tanto en la vida grupal del cuerpo como en la individual. Jesucristo envió apóstoles y maestros con el propósito de que su organización e Iglesia, formada por muchos miembros, exista y sea conocida. No estamos aquí para desarrollar nuestra propia vida espiritual o para disfrutar de un tranquilo retiro espiritual. Estamos aquí para que Jesucristo sea exaltado y sea pleno en una forma tal que su cuerpo se pueda edificar.
¿Estoy edificando al cuerpo de Cristo, o solamente estoy buscando mi propio desarrollo? Lo esencial es mi relación personal con Jesucristo: "Quiero conocerlo a él...", Filipenses 3:10. Cumplir el designio perfecto que Dios tiene para mí exige una total sumisión, mi completa rendición a Él. Siempre que deseo bienes para mí, la relación se distorsiona. Será una gran humillación comprender que no me he preocupado por la exaltación y el desarrollo pleno de Jesucristo, sino únicamente por saber lo que Él ha hecho por mí.
Mi meta es Dios mismo, no el gozo ni la paz, ni siquiera su bendición, sino Él mismo, mi Dios. ¿Mido mi vida de acuerdo con este parámetro o con uno inferior?

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

martes, 11 de julio de 2017

Cosas que te paran el corazón - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 11. El santo que anda en el Espíritu

"Quiero conocerlo a Él...", Filipenses 3:10
La iniciativa del creyente no debe estar dirigida hacia la autorrealización, sino hacia el conocimiento de Jesucristo. Un santo que anda en el Espíritu nunca cree que sus circunstancias son casuales, ni piensa que su vida está dividida entre lo secular y lo sagrado, él ve todas las circunstancias en que se encuentra como un medio para conocer más a nuestro Señor. Su actitud es de entrega y sumisión incondicional a él. Como el Espíritu Santo está decidido a que desarrollemos plenamente a Jesucristo en cada área de nuestra vida, nos hará volver al mismo punto una y otra vez hasta que lo hagamos. La autorrealización solo conduce a la exaltación del trabajo. En actividades como beber, comer o lavar los pies de los discípulos, debemos tomar la iniciativa de que Jesucristo sea exaltado y pleno en ellas. Cada etapa de nuestra existencia tiene su contraparte en la vida de Jesús. Nuestro Señor desarrolló plenamente su relación con el Padre incluso en el trabajo más sencillo. "Sabiendo Jesús... que había salido de Dios y a Dios iba... tomando una toalla... comenzó a lavar los pies de los discípulos", Juan 13:3-5.
La meta de un santo que anda en el Espíritu es "conocerlo a Él". ¿Lo conozco en el lugar donde me encuentro hoy? Si no, le estoy fallando. No estoy aquí para la autorrealización, sino para conocer a Jesucristo. Con demasiada frecuencia ocurre en el trabajo cristiano que la iniciativa es el resultado de comprender que hay algo por hacer y que debemos hacerlo. Sin embargo, esa nunca es la actitud del creyente espiritual. Su objetivo es alcanzar la exaltación y la plenitud de Jesucristo en todas las circunstancias de la vida.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 10 de julio de 2017

¿Por qué braman las naciones? - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 10. El perezoso espiritual

"Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos", Hebreos 10:24-25

Todos tenemos la capacidad de ser unos perezosos espirituales: Queremos permanecer fuera de los caminos tortuosos de la vida y nuestro objetivo principal es asegurarnos un refugio pacífico lejos del mundo. La idea que expresan estos versículos de Hebreos 10 es la de estimularnos unos a otros y reunirnos. Ambas acciones requieren iniciativa, es decir, nuestra disposición a dar el primer paso para exaltar a Cristo y no a nosotros mismos. Una vida distante y solitaria es totalmente opuesta a la espiritualidad que Jesucristo enseñó.
La verdadera prueba de nuestra espiritualidad se presenta cuando tropezamos con la injusticia, la mezquindad, la ingratitud y el caos. Todas estas situaciones tienden a hacernos espiritualmente perezosos. Mientras estamos siendo probados, queremos emplear la oración y la lectura bíblica para encontrar un refugio de paz. Utilizamos a Dios solo para obtener paz y gozo, es decir, no queremos que Jesucristo se haga real en nuestra vida, sino solamente disfrutarlo. Este es el primer paso hacia una dirección equivocada. Todas estas situaciones simplemente son efectos y, sin embargo, nosotros tratamos de convertirlas en causas.
"Tengo por justo, dijo Pedro, despertaros con amonestación", 2 Pedro 1:13. Resulta muy perturbador recibir un golpe en el estómago por parte de algún "estimulador" de Dios, alguien que está lleno de actividad espiritual. El trabajo activo y la actividad espiritual no son lo mismo. El trabajo activo puede ser realmente una falsificación de la actividad espiritual. El peligro de la pereza es que no queremos ser estimulados, pues solo queremos oír hablar del retiro espiritual. Sin embargo, Jesucristo nunca estimula la idea del aislamiento. Él dice: "Id, dad las nuevas a mis hermanos...", Mateo 28:10.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 9 de julio de 2017

Julio 9. El gran examen

"Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová...", Josué 24:19
¿Depositas la más mínima confianza en cualquier cosa o persona diferente a Dios? ¿Te queda un residuo de confianza en cualquier virtud natural, o en un conjunto de circunstancias? Con respecto a esta nueva propuesta que Dios ha puesto delante de ti, ¿estás confiando en ti mismo en cualquier detalle? Esto es lo que significa examinarse. Es correcto que digas: "No puedo vivir de una manera santa", pero luego toma la decisión de permitir que Jesucristo te santifique. No podréis servir a Jehová, pero puedes ubicarte en el lugar donde la omnipotencia de Dios fluya a través de ti. ¿Es tan buena tu relación con Él como para que esperes la manifestación de su maravillosa vida en ti?
El pueblo entonces dijo a Josué: "No, sino que a Jehová serviremos", Josué 24:21. No es una acción impulsiva, sino un compromiso deliberado. Tenemos la tendencia a decir: "Pero Dios nunca pudo haberme llamado a mí. Soy demasiado indigno. No puede ser a mí. Sí, es a ti y cuanto más débil e incapaz seas, tanto mejor. Aquél que aún está apoyándose y confiando en algo dentro de sí mismo es el último en acercarse siquiera un poco para decir: "Al Señor serviré".
Decimos: "¡Ay! ¡Si tan sólo pudiera creer de verdad!" La pregunta es: "¿Quiero creer?" No es de extrañar que Jesucristo hiciera tanto énfasis en el pecado de la incredulidad. "Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos", Mateo 13:58. Si realmente creyéramos que lo que ha dicho Dios es en serio, ¡imagínate cómo seríamos! ¿Realmente me atrevo a permitir que Dios sea para mí todo lo que Él afirma que será?

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

sábado, 8 de julio de 2017

Julio 8. La voluntad de ser fiel

"... escoged hoy a quien habéis de servir...", Josué 24:15, LBLA
La voluntad de una persona hace parte de todas sus acciones. No puedo renunciar a mi voluntad, debo ejercitarla poniéndola en acción. Debo tener la voluntad de obedecer y ser controlado por el Espíritu Santo. Cuando Dios me da una visión de la verdad, ya no debo preocuparme por lo que Él hará, sino únicamente por lo que debo hacer. El Señor nos ha estado planteando a cada uno de nosotros algunas grandes propuestas, pero lo mejor que puedes hacer es recordar lo que hiciste cuando inicialmente Él te tocó. Recuerda el momento cuando fuiste salvo, cuando reconociste por primera vez a Jesús, o cuando comprendiste alguna verdad. En ese entonces te resultó fácil serle fiel. Cada vez que el Espíritu de Dios te presente una nueva propuesta, recuerda de inmediato esos momentos.
"Escoged hoy a quién habéis de servir". Esto implica un cálculo a conciencia, no algo a lo cual llegas impulsado con facilidad. Todo lo demás en tu vida queda bloqueado hasta cuando tomes la decisión. La propuesta es entre tú y Dios. No consultes "con carne y sangre" al respecto (Gálatas 1:16). Con cada nueva propuesta, las otras personas van siendo dejadas "de lado" cada vez más. Aquí es donde se presenta la tensión. Dios permite que la opinión de los otros santos te afecte y, sin embargo, vas perdiendo poco a poco la certeza de que otros entienden realmente el paso que estás dando. No tienes por qué saber hacia dónde te está dirigiendo el Señor. Lo único que Dios te explicará es a Él mismo.
Declárale abiertamente: "Te seré fiel". Pero recuerda que tan pronto elijas serle fiel a Jesucristo, te convertirás en un "testigo contra ti mismo" (ver Josué 24:22). No consultes con otros creyentes, sino confiesa delante de Él: "Yo te serviré". Sé fiel y reconoce la fidelidad de otras personas.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

viernes, 7 de julio de 2017

Dios está en medio de Su pueblo - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 7. Todo lo noble es difícil

"Entrad por la puerta angosta... pues angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida... ", Mateo 7:13-14
Si vamos a vivir como discípulos de Jesús, debemos recordar que lo valioso y excelente cuesta trabajo. La vida cristiana es gloriosamente difícil, pero esa complicación no nos hace desfallecer y caer, sino que nos alienta para triunfar. ¿Apreciamos la maravillosa salvación de Jesucristo lo suficiente como para cambiar lo máximo de nosotros por lo supremo de Él? ¿Lo mejor de nosotros por su gloria?
Dios nos salva por su gracia soberana a través de la expiación de Jesús, "y Él...es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad", Filipenses 2:13. Pero nosotros debemos "poner por obra" esa salvación en nuestra vida práctica diaria (ver Filipenses 2:12). Sólo cuando empezamos a ejecutar lo que Él manda, sobre la base de su redención, descubrimos que es posible realizarlo. Si fracasamos, se debe a que aún no hemos puesto en práctica lo que Dios ha colocado en nosotros. Pero una crisis revelará si hemos sido obedientes o no. Si obedecemos al Espíritu Santo y practicamos en nuestro diario vivir lo que Dios ha puesto en nosotros por su Espíritu, entonces, cuando venga la crisis hallaremos que nuestra propia naturaleza y la gracia divina nos sustentarán.
¡Gracias a Dios porque nos da tareas difíciles! Su salvación produce gozo, pero también exige valentía, coraje y santidad. Pone a prueba todo lo que hay de valor en nosotros. Jesús está "llevando muchos hijos a la gloria", Hebreos 2:10, y Dios no nos eximirá de las exigencias de un hijo. Su gracia forma hombres y mujeres con un fuerte parecido de familia a Jesucristo y no personas débiles, cobardes e indecisas. Se requiere muchísima disciplina para vivir la noble vida de un discípulo de Jesús en las realidades cotidianas y siempre es necesario esforzarse para vivir una vida de valor y excelencia.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

jueves, 6 de julio de 2017

El río de Dios - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 6. Visión y realidad

"El lugar seco se convertirá en estanque...", Isaías 35:7
Siempre tenemos una visión antes de que algo se convierta en realidad. Cuando nos damos cuenta de que aunque la visión es real, todavía no es real en nosotros, entonces Satanás viene para tentarnos y nos inclinamos a decir que no vale la pena seguir adelante. En lugar de que la visión se vuelva real para nosotros, entramos en un valle de humillación.
"La vida no es como una roca de mineral sin trabajar, sino hierro extraído desde las tinieblas del centro de la tierra y golpeado por la adversidad para moldearlo y poderlo utilizar".
Dios nos da una visión y luego nos hace descender al valle para martillarnos hasta que tomemos la forma de esa visión. Y es en el valle donde tantos desfallecemos y claudicamos. Toda visión dada por Dios se cumplirá, si tenemos paciencia. ¡Sólo piensa en el tiempo ilimitado que Él tiene a su disposición! Nunca tiene afán. Pero nosotros siempre estamos frenéticamente afanados y salimos a hacer cosas a la luz de la gloria de la visión, aunque ella todavía no sea real en nosotros. Dios tiene que llevarnos al valle y hacernos pasar por fuegos e inundaciones para moldearnos hasta que lleguemos al punto donde puede confiarnos la auténtica realidad. Desde el momento en que recibimos la visión, el Señor ha estado trabajando, es decir, moldeándonos según el objetivo que tiene para nosotros. Una y otra vez procuramos huir de su mano y tratamos de martillarnos y moldearnos de acuerdo con nuestro propio objetivo.
La visión que Dios te da no es un inalcanzable castillo en el aire sino una imagen de lo que Él quiere que hagas aquí. Deja que el alfarero te ponga en su rueda y te haga girar como quiera y, luego, tan cierto como que Dios es Dios y tú eres tú, serás formado exactamente conforme a la visión. Pero no te desanimes durante el proceso. Si alguna vez has tenido una visión de Dios, puedes tratar tanto como quieras de estar satisfecho en un nivel más bajo, pero Él nunca te lo permitirá.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

miércoles, 5 de julio de 2017

Cuando eres agobiada por el temor - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 5. No planees sin Dios

"Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará", Salmo 37:5
No planees sin Él. Dios parece tener una deliciosa manera de desbaratar los planes que hemos hecho sin haberlo tomado en cuenta. Nosotros nos metemos en circunstancias que no fueron elegidas por Dios y de pronto descubrimos que hemos estado planeando sin Él. Ni siquiera lo hemos considerado como un factor real y vital en la planificación de nuestra vida. Y, sin embargo, lo único que nos guarda de la posibilidad de preocuparnos es el hecho de contar con Él como el agente principal en todos nuestros planes.
Acostumbramos poner primero a Dios en los asuntos espirituales, pero somos propensos a creer que es inadecuado e innecesario hacerlo con los asuntos prácticos de nuestra vida. Si imaginamos que debemos poner una "cara espiritual" antes de acercarnos a Dios, nunca nos acercaremos a Él. Debemos presentarnos tal como somos.
No planees teniendo en cuenta el mal. ¿Es realmente la intención de Dios que no consideremos la maldad que nos rodea? "El amor... no toma en cuenta el mal...", ver 1 Corintios 13:4-5, LBLA. El amor no ignora la existencia del mal, pero no lo tiene en cuenta como un factor para planear. Cuando estábamos apartados de Dios, sí planeábamos teniendo en mente lo malo y tratábamos de que todos nuestros razonamientos partieran de este punto de vista.
No planees para la época de las vacas flacas. No puedes atesorar para posibles necesidades futuras, si estás confiando verdaderamente en el Señor. Jesús dijo: "No se turbe vuestro corazón...", Juan 14:1. Dios no va a impedir que tu corazón se llene de inquietud, pues el "no se turbe" es una orden. Para cumplirla, repréndete a ti mismo cien veces al día, hasta que adquieras el hábito de ponerlo a Él en primer lugar y de planear teniéndolo en la mira.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

martes, 4 de julio de 2017

Deja que el sufrimiento te conduzca a la cruz - Sarah Walton

¿Estás en problemas? - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 4. Uno de los grandes "no" de Dios

"Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo ", Salmo 37:8, LBLA
Irritarse implica desgastarse mental y espiritualmente. Una cosa es decir: "No te irrites", pero otra muy diferente es tener una naturaleza tal que seas capaz de evitarlo. Suena tan fácil declarar: "Confía callado en el Señor y espérale con paciencia", Salmo 37:7, LBLA, hasta que se alborota el avispero... Hasta que nos vemos obligados, como tantos, a vivir en confusión y agonía. Entonces, ¿será posible esperar en el Señor? Si este "no" es ineficaz en este caso, no funcionará en ningún otro. Este "no" debe ser eficaz tanto en nuestros días de dificultad e inseguridad, como en los de paz, o nunca dará resultados. Y si no funciona en tu situación particular, tampoco funcionará en la de nadie más. Esperar en el Señor no depende en manera alguna de tus circunstancias externas, sino de tu relación con Él.
Preocuparse siempre termina en pecado. Nosotros nos imaginamos que un poco de ansiedad y preocupación son un indicativo de nuestra gran prudencia; pero más bien señalan cuan malos somos en realidad. Irritarnos nace de la determinación de salirnos con la nuestra. El Señor nunca se enojó ni tuvo ansiedad, porque su propósito no era lograr la realización de sus propios planes, sino cumplir los del Padre. Irritarse es malo para un hijo de Dios.
¿Has estado engañando tu insensata alma con la idea de que las circunstancias que vives son demasiado difíciles como para que Dios las gobierne? Pon todas tus opiniones y especulaciones a un lado y vive bajo la sombra del Omnipotente. Dile a Dios de manera intencional que no te irritarás en esa situación específica. Hacer planes es la causa de toda nuestra ira y preocupación.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 3 de julio de 2017

Cuando tu mundo está de cabeza - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Julio 3. La concentración de mi pecado

"¡Ay de mí que soy muerto!, porque, siendo hombre inmundo de labios... ", Isaías 6:5
Cuando entro en la presencia de Dios, no me doy cuenta vagamente de que soy pecador, sino que percibo la concentración de pecado en un área particular de mi vida. Una persona puede decir con facilidad: "Oh, sí, yo sé que soy pecador"; pero de la presencia de Dios no puede salir con una declaración tan general e indefinida. La convicción que recibimos se concentra en un pecado específico: yo soy esto o aquello. Esa siempre es la señal de que una persona se encuentra en la presencia de Dios. No hay un sentimiento indefinido del pecado, sino que lo veo concentrado en alguna área de mi vida. Dios empieza por darnos convicción de ese pecado en particular hacia el cual su Espíritu Santo ha dirigido la atención de nuestra mente. Si nos rendimos y sometemos a su convicción específica, Él nos mostrará la disposición a pecar que se encuentra debajo. Dios siempre nos trata así cuando estamos en su presencia de una manera consciente.
Esta experiencia de la concentración del pecado es cierta en la vida de cada uno, desde el más grande de los santos hasta el peor de los pecadores. Cuando una persona empieza a subir la escalera de la experiencia, puede decir: "No sé en dónde me he desviado", pero el Espíritu de Dios le señalará algún pecado definido y específico. El efecto de la visión de la santidad del Señor sobre Isaías fue la comprensión de que era un hombre de labios inmundos. "Tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios y es quitada tu culpa y limpio tu pecado", (Isaías 6:7). El fuego purificador tuvo que aplicarse donde el pecado se había concentrado.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 2 de julio de 2017

Julio 2. Las condiciones del discipulado

"Si alguno viene a mí y no aborrece a padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo", Lucas 14:26
Si las relaciones más cercanas en la vida de un discípulo chocan con las demandas de Jesucristo, Él exige obediencia inmediata. El discipulado implica una consagración personal y apasionada por una persona: nuestro Señor Jesucristo. Hay una gran diferencia entre la devoción a una persona y la devoción a unos principios o a una causa. Nuestro Señor nunca proclamó una causa, sino que predicó la devoción personal hacia Él. Ser un discípulo me convierte en un devoto esclavo de amor al Señor Jesús. Muchos de los que nos denominamos cristianos no estamos verdaderamente consagrados a Jesucristo. Ninguna persona en el mundo tiene este amor apasionado por el Señor Jesucristo si el Espíritu Santo no se lo ha infundido. Lo podemos admirar, respetar y reverenciar, pero no lo podemos amar por nosotros mismos. El único que ama realmente al Señor es el Espíritu Santo y es Él que ha derramado en nuestros corazones el amor de Dios (ver Romanos 5:5). Siempre que el Espíritu perciba una oportunidad de glorificar a Jesús a través de ti, tomará todo tu ser y realmente te hará arder con una resplandeciente devoción a Él.
Como la vida cristiana se caracteriza por una "originalidad moral espontánea", un discípulo está expuesto a la misma acusación que se le hizo a Jesucristo, es decir, que Él era un inconsecuente. Jesús nunca se contradijo en su relación con Dios. Y un cristiano debe ser consecuente en su relación con la vida del Hijo de Dios en él, pero no con las doctrinas estrictas e inflexibles. La gente se aferra a sus propias doctrinas y por eso Dios tiene que hacer estallar sus prejuicios antes de que se puedan consagrar a Jesucristo.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.