
Un padre profundamente ngustiado estuvo sentado durante dos semanas en una UCI pediátrica, viendo cómo su hijo de tres años moría lentamente. Durante esas dos semanas leyó, curiosamente, un libro sobre el Evangelio. Más tarde, me escribió: “Quería decirte que el Evangelio es verdaderamente para la vida real”.
Me quedé perplejo con su afirmación. ¿Cómo pudo un libro sobre el Evangelio ayudar a este padre en esos momentos de profunda tragedia? Yo habría pensado que un libro acerca de la confianza en Dios en los momentos de adversidad le hubiera sido de mayor ayuda. Pero, ¿un libro sobre el Evangelio? ¿Cómo puede ayudar en un momento así? Estuve considerando esta pregunta durante varias semanas.




























