Versículo para hoy:
jueves, 22 de enero de 2015
ENERO 22
"Hijo de hombre, ¿qué es el palo de la vid más que todo palo? ¿Qué es el sarmiento entre los maderos del bosque?" Ezequiel 15:2.
ESTAS palabras fueron dichas para humillación que los que forman el pueblo de Dios. Se les llama vid de Dios, pero ¿qué son ellos, por naturaleza, más que los otros? Por la bondad de Dios llegaron a ser fructíferos, después de haber sido plantados en buen terreno. El Señor los ha conducido por las murallas del santuario y así llevan fruto para su gloria. Pero, sin Dios, ¿qué son? ¿Qué son sin la influencia continua de su Espíritu, que los hace fructíferos? ¡Oh, creyente!, aprende a rechazar el orgullo, viendo que no tienes base para tenerlo. Seas lo que fueres, no tienes nada por lo que puedas mostrarte orgulloso. Cuanto más tienes más debes a Dios, y tú no debieras estar orgulloso de lo que te hace deudor. Considera tu origen. Mira atrás a lo que eras. Considera lo que serías si no fuese por la gracia divina. Mírate tal cual eres ahora. ¿No te reprocha tu conciencia? ¿No están delante de ti tus mil extravíos diciéndote que no eres digno de ser llamado su hijo? Y si el Señor te ha cambiado en algo, ¿no te das cuenta de que es la gracia de Dios lo que te ha hecho cambiar? Creyente, tú habrías sido un gran pecador, si Dios no te hubiese cambiado. Tú, que ahora te muestras valiente en defensa de la verdad, si la gracia no te hubiese alcanzado, te mostrarías valiente en defensa del error. Por lo tanto, no seas orgulloso. Aunque ahora tienes una rica herencia, y una amplia posesión de gracia, nunca tuviste una simple cosa que pudiese llamarse exclusivamente tuya, excepto tu pecado y tu miseria. Extraña infatuación es ésta, que habiendo tú pedido prestado todo lo que tienes, pienses ahora en exaltarte a ti mismo; que siendo tú un pobre inválido, dependiente de la generosidad de tu Salvador, y uno que tiene una vida que se extinguiría si no fuese por el manantial de vida que procede de Jesús, seas, sin embargo, orgulloso. ¡Vaya contigo, necio corazón!
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
miércoles, 21 de enero de 2015
ENERO 21
"Y luego todo Israel será salvo". Romanos 11:26.
CUANDO Moisés cantó ante el mar Rojo, se gozó sabiendo que todo Israel estaba salvo. Ni una gota de agua cayó de aquella sólida muralla hasta que el último hombre del Israel de Dios hubo puesto sus pies con seguridad en la otra ribera del mar. Hecho esto, las aguas se juntaron otra vez, pero no hasta entonces. He aquí una parte de aquel canto: "Condujiste en tu misericordia a este pueblo, al cual salvaste". En el día postrero, cuando los elegidos cantarán el canto de Moisés, siervo de Dios y del Cordero, este será el canto triunfal de Jesús: "De los que me diste, ninguno de ellos perdí". En el cielo no habrá tronos desocupados. Todos los que han sido elegidos por Dios, todos los que han sido redimidos por Cristo, todos los que han sido llamados por el Espíritu Santo, todos los que creyeron en Jesús, cruzarán seguros el mar. No todos han desembarcado, pues parte de la hueste ha cruzado ya el mar y parte lo está cruzando ahora. La vanguardia del ejército ya ha llegado a la costa. Nosotros estamos marchando a través de las profundidades, estamos en este día siguiendo con dificultad a nuestro Guía en el corazón de la mar. Estemos de buen ánimo, la retaguardia pronto estará donde ya está la vanguardia; el último de los escogidos pronto habrá cruzado el mar, y entonces se oirá el canto de triunfo, cuando todos estén seguros. Si uno de los suyos estuviese ausente, si uno de su escogida familia fuese desechado, habría una eterna disonancia en el camino de los redimidos, y esto mellaría las cuerdas de las arpas del paraíso de tal forma que nunca podría conseguirse música de ellas. Pero esto no acontecerá, pues todos los suyos tienen que estar allá.
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
martes, 20 de enero de 2015
El Privilegio Cristiano
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. ROMANOS 11:33-36.
El Privilegio Cristiano episodio 2
El Privilegio Cristiano episodio 1Dr. RAVI ZACHARIAS
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ENERO 20
"Fue Abel pastor de ovejas". Génesis 4:2.
COMO pastor, Abel santificó su obra para gloria de Dios, y ofreció un sacrificio de sangre sobre su altar y Jehová miró con agrado a Abel y a su ofrenda. Este tipo antiguo de nuestro Señor, es muy claro y distinto. Igual que el primer rayo de luz que tiñe el horizonte a la salida del sol, este pasaje no lo revela todo, pero manifiesta claramente el gran hecho de que el sol se acerca. Al mirar a Abel, pastor y sacerdote a la vez, ofreciendo un sacrificio de suave olor a Dios, descubrimos a nuestro Señor, que lleva ante su Padre un sacrificio que Dios miró siempre con agrado. Abel fue odiado por su hermano, odiado sin causa. Lo mismo pasó con el Salvador. El hombre carnal y natural odió al hombre acepto, en quien fue hallado el Espíritu de gracia, y no descansó hasta que su sangre fue derramada. Abel cayó y roció su altar y su sacrificio con su propia sangre. Este hecho nos muestra al Señor Jesús, muerto por el odio del hombre, mientras oficiaba como sacerdote delante del Señor. "El buen pastor su vida da por las ovejas". Lloremos al verle muerto por el odio del género humano, tiñendo los cuernos del altar con su propia sangre. La sangre de Abel habla. Jehová dijo a Caín: "La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra". La sangre de Jesús tiene un lenguaje poderoso, y el significado de su potente grito no es de venganza sino de misericordia. Es precioso más allá de todo lo precioso estar junto al altar de nuestro buen pastor, para verlo sangrar como sacerdote sacrificado y oír, después a su sangre, hablar de paz para todo su rebaño: paz en nuestras conciencias, paz entre judíos y gentiles, paz entre el hombre y su ofendido Hacedor, paz eterna para los hombres lavados en la sangre. Abel fue el primer pastor en cuanto al tiempo, pero nuestros corazones siempre colocarán a Jesús primero en cuanto a excelencia. ¡Sublime guardador de las ovejas, nosotros, el pueblo de tu dehesa, te bendecimos con todo nuestro corazón al verte herido por nosotros!
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
lunes, 19 de enero de 2015
ENERO 19
"Busquélo y no lo hallé". Cantares 3:1.
DIME dónde perdiste a Cristo y yo te mostraré el lugar más probable dónde hallarlo. ¿Lo has perdido en tu cámara secreta, por descuidar la oración? Si así es, allí debes buscar y hallarlo. ¿Lo perdiste a causa del pecado? Entonces sólo lo hallarás abandonando el mal y tratando de mortificar, con la ayuda del Espíritu Santo, los miembros en los cuales reside la concupiscencia. ¿Lo perdiste por ser negligente en el estudio de las Escrituras? Entonces debes buscarlo allí. Dice un proverbio: "Busca la cosa perdida en el lugar donde se te cayó, pues allí está". Así, pues, busca a Cristo en donde lo perdiste, pues él no se fue.
Pero retroceder en busca de Cristo es pesada labor. Bunyan nos cuenta que el peregrino consideró el camino desandado hacia el cenador, donde había perdido el rollo, el más duro de todos los que había andado. Es más fácil andar veinte kilómetros hacia adelante, que desandar uno en busca del testimonio perdido. Procura, pues, al hallar al Maestro, estar estrechamente unido a él. Pero, ¿cómo es que lo has perdido? Cualquiera hubiese pensado que tú jamás te separarías de tan precioso amigo, cuya presencia es tan dulce, cuyas palabras son tan consoladoras y cuya compañía es tan querida. ¿Cómo es que no lo miraste continuamente por temor de perderlo de vista? Sin embargo, ya que lo dejaste ir, es una bendición que ahora lo estés buscando, aunque gimas tristemente, diciendo: "¡Oh, si supiese dónde hallarlo!" Sigue buscándole, pues es peligroso estar sin el Señor. Sin Cristo eres igual a una oveja sin pastor; igual a un árbol sin agua; igual a una hoja marchita en la tempestad, no unida al árbol de la vida. Búscalo con corazón íntegro y lo hallarás. Entrégate a una búsqueda insistente, y, sin duda, lo hallarás para tu gozo y contentamiento.
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
domingo, 18 de enero de 2015
Tal como eres - Paul Tripp
El mal no siempre se ve como mal y a veces el pecado tiene muy buena apariencia---esto es, en parte, lo que lo hace tan dañino. Para que el pecado pueda llevar a cabo sus malas obras, debe mostrarse como algo que no tiene nada de malo. Vivir en un mundo pecaminoso es como asistir a la última fiesta de disfraces. Un momento de grito ansioso se viste del disfraz del celo por la verdad. La lujuria se hace pasar por amor a la belleza. La murmuración vive bajo el antifaz del interés y la oración. El ansia por el poder y el control lleva la máscara del liderazgo bíblico. El temor del hombre se viste de pacificador o de poseer un corazón dispuesto a servir. El orgullo de tener siempre la razón se hace pasar por un amor a la sabiduría bíblica.
Clic aquí para leer artículo completo.ENERO 18
"Queda un reposo para el pueblo de Dios". Hebreos 4:9.
¡Ah, cristiano!, el fatigoso día de cansancio no durará siempre; el sol que se está acercando al ocaso, se levantará otra vez, trayendo un día mucho más brillante que todos los que hasta ahora has visto, en una patria donde los redimidos sirven a Dios día y noche, aunque "descansen de sus labores".
Aquí el descanso es parcial, allí es perfecto; aquí el cristiano está siempre perturbado, sabe que todavía "no ha alcanzado", allí todos descansan, pues han alcanzado la cima de la montaña, han ascendido al seno de Dios; más arriba no pueden ir. ¡Oh trabajador abatido por el cansancio, piensa únicamente en el tiempo cuando descansarás para siempre! ¿Puedes concebir esto? Ese descanso es eterno, un descanso que dura. Aquí mis mejores joyas tienen sobre sí la palabra "mortal"; mis hermosas flores se marchitan; mis delicados cálices están completamente secos; mis pájaros más melodiosos caen ante las flechas de la muerte; mis días más placenteros se cambian en noches; y el flujo de mi felicidad se disminuye en un reflujo de tristeza. Pero allí todo es inmortal: las arpas nunca se enmohecen, las coronas no se marchitan, los ojos no se obscurecen, la voz no titubea, el corazón no vacila y el ser inmortal se halla completamente absorto en deleite infinito. ¡Feliz, feliz aquel día, cuando la mortalidad será eliminada por la vida y empiece el eterno descanso!
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
sábado, 17 de enero de 2015
"Haz conforme a lo que has dicho". 2 Samuel 7:25.
Charles H. Spurgeon: "Cuando un cristiano halla una promesa, si no la lleva a Dios, lo deshonra; pero cuando se apresura a ir al trono de la gracia, y clama: "Señor, no tengo nada que me recomiende, excepto esto: "Tú lo has dicho", entonces lo que desea le será concedido. Nuestro banquero celestial se deleita en pagar sus propios pagarés. Nunca permitas que la promesa se enmohezca. Saca de la vaina la palabra de promesa y esgrímela con santa violencia".
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— Coalición (@TGC_ESP) enero 15, 2015
Dios Pródigo - Pr. Timothy Keller
¿Por qué hay muerte espiritual en nuestras iglesias?
Padre Celestial: Aviva tu obra en medio de los tiempos. ¡En medio de este tiempo 2015 hazla conocer para Tu Gloria! En el Nombre de Jesucristo. Amén.
Padre Celestial: Aviva tu obra en medio de los tiempos. ¡En medio de este tiempo 2015 hazla conocer para Tu Gloria! En el Nombre de Jesucristo. Amén.
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ENERO 17
"Y miré y he aquí el Cordero estaba sobre el monte Sion".
EL apóstol Juan tuvo el privilegio de mirar dentro de las puertas del cielo, y, al describir lo que vio, empieza diciendo: "Miré y he aquí el Cordero". Esto nos enseña que el principal objeto de contemplación en el cielo es "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Ninguna otra cosa atrajo tanto la atención del apóstol como la persona del Ser Divino, que nos redimió con su sangre. Él es el tema de los cánticos de todos los espíritus glorificados y de todos los santos ángeles. Cristiano, aquí hay gozo para ti; tú has mirado y visto al Cordero. A través de las lágrimas tus ojos han visto al Cordero de Dios quitando tus pecados. Regocíjate, pues.
Dentro de poco, cuando las lágrimas de tus ojos habrán sido enjugadas, verás al mismo Cordero exaltado en su trono. Mantener comunión diaria con Jesús es el gozo de tu corazón. En un grado mayor, tendrás en el cielo el mismo gozo. Gozarás de la constante visión de su presencia; vivirás con él para siempre. "Miré y he aquí el Cordero". El Cordero es el mismo cielo, pues como dice Rutherford: "Cielo y Cristo son la misma cosa". Estar con Cristo es estar en el cielo y estar en el cielo es estar con Cristo. Aquel prisionero del Señor escribe muy elegantemente en una de sus cartas: "¡Oh mi Señor Jesucristo!, si yo estuviese en el cielo sin ti, el cielo sería un infierno; y si yo estuviese en el infierno contigo, el infierno sería un cielo para mí, pues tú eres todo el cielo que yo anhelo". Cristiano, ¿no es esto verdad? ¿No dice lo mismo tu corazón? Todo lo que tú necesitas para ser feliz, inmensamente feliz, es "estar con Cristo".
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
viernes, 16 de enero de 2015
ENERO 16
"Yo te ayudaré, dice el Señor". Isaías 41:14.
OIGAMOS esta mañana a Jesús, mientras nos dice a cada uno: "Yo te ayudaré". Para mí es poca cosa el ayudarte. Considera lo que ya he hecho. ¡Qué!, ¿no te ayudé? Yo te compré con mi sangre. ¡Qué!, ¿no te ayudé? Yo he muerto por ti; y si he hecho lo más grande, ¿no haré lo más pequeño? ¡Ayudarte! Esto es lo menos que siempre he hecho por ti. He hecho más y haré más. Antes que el mundo fuese formado, te elegí. Hice un pacto para ti; por ti puse de lado mi gloria y me humané; di mi vida por ti. Si hice todo esto, no hay duda de que te ayudaré también ahora. Al ayudarte, te estoy dando lo que ya he comprado para ti. Si necesitaras mil veces tanta ayuda como la que suelo darte, te la daría. Tú pides poco en comparación con lo que estoy dispuesto a darte. Para ti es mucho el pedir, pero para mí es nada el dar. ¿Ayudarte? ¡No temas! Si hubiese una hormiga a la puerta de tu granero pidiendo ayuda, ¿te llevaría a la ruina si le dieras un puñado de trigo? Pues tú no eres otra cosa que un insignificante insecto a la puerta del Dios Omnipotente. ¡Oh, alma mía!, ¿no te alcanza esto? ¿Necesitas más poder que la Omnipotencia de la unida Trinidad? ¿Necesitas más sabiduría que la que existe en el Padre, más amor que el que se manifiesta en el Hijo, o más poder que el que se manifiesta en las obras del Espíritu Santo? Trae aquí tu cántaro vacío, este manantial, sin duda alguna, lo llenará. ¡Apúrate!, junta tus necesidades y tráelas aquí: tu vaciedad, tus dolores y tus necesidades. He aquí, este río de Dios está lleno para suplirlas. ¿Qué otra cosa puedes desear? Alma mía, sal esta mañana, fortalecida con esta promesa. El Dios eterno es tu ayudador. "No temas, que yo soy contigo, no desmayes que yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré".
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
jueves, 15 de enero de 2015
ENERO 15
"Haz conforme a lo que has dicho". 2 Samuel 7:25.
LAS promesas de Dios nunca fueron destinadas a ser puestas de lado como papel viejo. Dios determinó que ellas fuesen usadas. El oro de Dios no es la moneda del avaro, sino es oro acuñado para negociar. Nada place más al Señor que ver sus promesas puestas en circulación. Él se goza cuando ve que sus hijos le presentan las promesas y le dicen: "Haz conforme a lo que has dicho". Glorificamos a Dios cuando le solicitamos el cumplimiento de sus promesas. ¿Piensas que Dios quedará más pobre por darte las riquezas que prometió; que será menos santo por darte santidad, o menos puro por lavarte de tus pecados? Él ha dicho: "Venid luego y estemos a cuenta; si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana". La fe, al echar mano de la promesa de perdón, no se entretiene diciendo: "Es ésta una preciosa promesa; quisiera saber si es verdadera", sino que va directamente al trono y la presenta diciendo: "Señor, aquí está la promesa, haz conforme a lo que has dicho". Nuestro Señor contesta: "Sea hecho contigo como quieres". Cuando un cristiano halla una promesa, si no la lleva a Dios, lo deshonra; pero cuando se apresura a ir al trono de la gracia, y clama: "Señor, no tengo nada que me recomiende, excepto esto: "Tú lo has dicho", entonces lo que desea le será concedido. Nuestro banquero celestial se deleita en pagar sus propios pagarés. Nunca permitas que la promesa se enmohezca. Saca de la vaina la palabra de promesa y esgrímela con santa violencia. No pienses que el Señor se fastidiará porque le recuerdes importunamente sus promesas. A él le agrada oír los fuertes gritos de las almas necesitadas. El se deleita en otorgar bendiciones. Dios está más pronto a oír que tú a pedir. El sol no se cansa de alumbrar ni la fuente de fluir. Es característica de Dios mantener sus promesas. Por lo tanto, ve en seguida al trono y di: "Haz conforme a lo que has dicho".
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles Haddon Spurgeon.
miércoles, 14 de enero de 2015
ENERO 14
"Poderoso para salvar". Isaías 63:1.
POR las palabras "para salvar" entendemos el conjunto de la gran obra de la salvación, desde el primer deseo santo hasta la completa santificación. Estas palabras encierran multum in parvo. En realidad, tenemos aquí toda la misericordia en una palabra. Cristo no sólo es poderoso para salvar a los que se arrepienten, sino lo es también para hacer que los hombres se arrepientan. Él llevará al cielo a los que creen; pero, además, es poderoso para dar nuevos corazones a los hombres y para producir en ellos fe. Jesús puede hacer que el hombre que odia la santidad, la ame; y que el que desprecia su nombre, doble ante él sus rodillas. Más aún, pues el poder divino se ve igualmente en la obra posterior. La vida del creyente es una serie de milagros realizados por el "poderoso Dios". La zarza arde pero no se consume. Jesús es poderoso para mantener a los suyos en la vida de santidad en que los colocó, y para preservarlos en su temor y en su amor, hasta perfeccionar, en el cielo, sus vidas espirituales. El poder de Cristo no consiste en hacer que uno crea para, luego, dejarlo que se las arregle por sí solo. Todo al contrario, pues el que empezó la buena obra, la perfeccionará. El que imparte el germen de la vida al alma muerta, sigue la obra y la fortalece hasta romper toda ligadura pecaminosa y hasta que el alma suba perfeccionada de la tierra al cielo. Creyente, aquí tienes estímulo. ¿Estás orando por algún amado? No dejes de orar, pues Cristo es "poderoso para salvar". Tú eres impotente para domar al rebelde, pero tu Señor es todopoderoso. Préndete de aquel potente brazo y excítalo para que dé su fuerza. ¿Te inquieta tu propia situación? No temas, pues su poder es suficiente también para ti. Tanto para empezar la obra en otros, como para proseguir la que ha empezado en ti, Jesús es "poderoso para salvar". La mejor prueba de esto está en que él te ha salvado, y también en las mil bendiciones que ha derramado sobre ti.
Fuente: LECTURAS MATUTINAS de Charles H. Spurgeon
martes, 13 de enero de 2015
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